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EL OTOÑO LLEGA CON HAIKUS

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Mil hojas en el otoño (foto de Milhojas)

Apenas unos días de clase y…  el timbre que suena tan estrepitoso como siempre; los madrugones; las prisas para ir de un aula a otra cruzando el instituto en tiempo récord; nuestros alumnos que hablan, ríen, se empujan, juegan, escuchan; calor y color en unas aulas a tope; tumulto por los pasillos; internet que falla como siempre en medio de clase; proyectos que comienzan; reuniones a todas horas….

Se acerca el fin de semana y Milhojas necesita un haiku para parar un poquito y respirar.  Feliz primer fin de semana de otoño.

Solo, a mis rodillas

me abrazo.  Viento,

viento de otoño.

(Yamaguchi Seishi)


Haiku tomado de Kigo.  La palabra de estación en el haiku japonés,  traducido por Elena Gallego  y editado por Poesía Hiperión.  Si quieres leer más haikus, pincha aquí, aquí o aquí.

Ame ni mo Makezu

El 11 de marzo de 2011 nuestro corazón tembló, se inundó y recibió radiación nuclear, a la vez que miles de personas en Japón murieron, perdieron lo mucho o poco que tenían y rememoraron viejos ecos radiactivos que las grullas de Origami no habían conseguido acallar.

Japoneses de toda condición mostraron lo que ya sabíamos, su capacidad para no anteponer su yo al de los otros. Aquel mismo año el Premio Príncipe de Asturias de la Convivencia fue otorgado a los héroes de Fukushima. Mujeres y hombres anónimos que descendieron al infierno de la central nuclear destrozada para impedir lo peor. Sigue leyendo

ENTREVISTA A ELENA GALLEGO, TRADUCTORA DE “EL INTENDENTE SANSHO”

Traductora de “El intendente Sansho”

ENTREVISTA A ELENA GALLEGO. Traductora de El intendente Sansho. Contraseña editorial, Zaragoza, 2012. Realizada por los alumnos de Ética de 4ºC y 4ºD .

1. ¿Qué es lo que más aprecia y qué cambiaría de la cultura japonesa?
Lo que más aprecio es la exquisita educación de los japoneses y su interés por la cultura, el respeto a los demás, el saberse poner en el lugar de los demás y darles prioridad. Creo que es fundamental para poder vivir en el siglo XXI, en el que las distancias se acortan gracias a la tecnología pero, afortunadamente, las diferencias culturales permanecen y debemos hacer un esfuerzo por entenderlas.
No cambiaría nada, porque aunque hay cosas que, al igual que en España, no me gustan, tengo que aprender a aceptarlas y a entender sus causas. No sé, quizá soy más bien yo quien debe cambiar o ver las cosas de otra manera.
2. ¿Cuándo supo que quería ser traductora?
Cuando era pequeña me gustaba mucho la literatura, por eso elegí estudiar Filología Hispánica. Al ver que la literatura del mundo hispánico era tan interesante, «!La literatura de otros países tiene que ser igual de interesante!», me dije y decidí leer literatura universal traducida al español. Cuando leí por primera vez obras de escritores japoneses, me produjeron tal impacto que cambiaron el rumbo de mi vida y empecé a estudiar japonés, cultura japonesa e hice todo lo posible para ir a Japón.
Había descubierto que quería ser traductora al leer esas obras y no descansaría hasta conseguirlo.
3. ¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos de su trabajo?
Lo que más me gusta es leer el original, saborearlo y la de vueltas que le doy a una frase o a un párrafo durante días o incluso semanas pensando cuál es la mejor manera de decirlo en español.
Lo que menos me gusta creo que no he pensado en ello o no sé definirlo.
4. ¿Qué les recomienda a los jóvenes que quieran llegar a ser traductores?
Lo importante es amar el trabajo que tenemos.
5. ¿Pierde originalidad una historia al ser traducida?
Toda traducción pierde algo de su sabor original y algunos matices, puesto que lengua y cultura mantienen una estrecha relación y es difícil trasladar a una lengua lo que se ha dicho en otra separada por tantísima distancia. Pero las traducciones de la literatura universal nos han aportado mucho y la humanidad ha progresado leyendo obras de otros países y culturas. Creo que todos tenemos algo que aportar a los demás y dar gracias por lo que los demás nos aportan.
6. ¿Por qué empezó a estudiar la lengua japonesa? ¿Cuánto tiempo le ha llevado aprenderla?
Empecé a estudiarla porque decidí ser traductora y conocer a fondo la cultura japonesa. Durante muchos años estudié japonés durante 8 horas diarias y era inmensamente feliz haciéndolo porque tenía un sueño por conseguir. Me produce un placer indescriptible leer japonés, entenderlo, saborearlo y disfrutar de su belleza.
Hace 20 años que vivo en Japón y sigo leyendo mucho en japonés para aprender cada día más. Disfruto mucho estudiando, siento que estoy nutriéndome el alma, conociendo el mundo y acercándome a la realidad en la que vivo.
7. ¿Qué dificultades suelen ser las más frecuentes al traducir un libro del japonés al español?
Lo más difícil de traducir es lo que no está escrito, porque el autor presupone que sus lectores ya lo saben.
Por ejemplo, si yo os hablo de las Fiestas del Pilar, como sois de Zaragoza, naturalmente no tengo que explicaros previamente lo que es. Pero si quiero hablar sobre ese tema a los estudiantes japoneses, primero tengo que explicarles su significado, la importancia de la Virgen del Pilar, cómo se celebran las fiestas, etc.
8. ¿Por qué decidió traducir El intendente Sansho?
A mí me preocupan mucho las injusticias que se cometen en el mundo y sufro con ellas. Cuando leí este libro me emocioné muchísimo, cada obra plantea diferentes valores o habla de injusticias o de temas que cien años después no han perdido su vigencia. Como me sirvió para madurar y pensar sobre temas que nunca me había planteado, decidí traducirlo.
9. ¿Le resultó difícil traducir un libro publicado en 1890?
Sí, hay fragmentos que me costó mucho traducir, no paraba de darles vueltas, tenía que pensar mucho y consultar con especialistas. Pero el hecho de que 100 años después las obras de Mori Ogai se sigan leyendo en Japón habla por sí solo de su valor.
Porque «lo que sirve pronto, pronto va a dejar de servir». O dicho de otra manera: hoy día hay muchos escritores, pero no sabemos a quiénes seguirán leyendo nuestros nietos y tataranietos… El tiempo tiene la última palabra o el tiempo coloca a cada quien en su lugar.
10. ¿Qué parte del libro le gustó más? ¿Por qué?
Hay partes muy bellas y a veces, cuando estaba traduciendo, tenía que parar para limpiarme las lágrimas y sonarme la nariz, jeje… No me tenía en la silla de la emoción…
La verdad es que la literatura y la traducción son para mí dos fuentes de satisfacción inagotables.
11. ¿A qué equivalen los símbolos japoneses en español? ¿A sílabas, letras, palabras, expresiones…?
La escritura japonesa es ideográfica, es decir, un signo transmite una idea. Hay palabras que están formadas por un signo, por dos o más.
Por ejemplo, esta letra: 木 significa “árbol”. Si ponemos dos juntas: 林 significa “arboleda”, si ponemos tres: 森significa “bosque”. De esta forma funciona la escritura ideográfica, no vemos letras, sino que vemos la imagen misma. Para mí sigue siendo un gran misterio… ¡Me fascinó la idea de que los japoneses y chinos usaran unos dibujitos en vez de letras para comunicarse!
Y, si os acordáis, nuestro poeta Gustavo Aldolfo Bécquer dijo:
«Mientras haya un misterio,
habrá poesía…!»
12. ¿Qué palabras japonesas le gustan más?
Hay expresiones o palabras japonesas de una belleza sublime. Creo que no podemos vivir sin belleza. La belleza está en nosotros, en los ojos con que miramos las cosas. Una de las que más me gustan es «Kokoro wo komete»: poner el corazón en lo que hacemos. Tanto en el trabajo como en nuestras relaciones con los demás, dar importancia a los pequeños detalles, a los sentimientos de los demás, vivir el instante, es decir, vivir la vida y no que la vida nos viva…
13. ¿Ha tenido que traducir a alguna celebridad?
Para mí los escritores que traduzco son celebridades. No tengo ningún interés en traducir a un autor que no me parezca interesante, independientemente de que sea o no conocido o reconocido.
14. ¿Ha traducido “anime” o “manga”? No, nunca.
15. ¿Conoce al creador de Mario Bros? No, no le conozco. No sé quién es Mario Bross.

Bueno, mis queridos estudiantes, chicos y chicas, ¡que sorpresa me habéis dado con vuestro cuestionario, no os podéis imaginar la ilusión que me ha hecho!

Cualquier duda que tengáis espero vuestras preguntas.

Un abrazo y hasta pronto,    Elena.