Archivo de la categoría: ¡A LA BIBLIO!

Actividades de animación a la lectura y a la escritura realizadas en la biblioteca.

AMOR EN LA BIBLIOTECA

Alumnos de 1º A celebrando LOVERVISIÓN

“Los hombres tejen sin cesar historias apasionantes, es su forma conmovedora de coexistir con el caos. Por eso los dioses no podemos apartar los ojos de ellos”. (Fragmento de Eros en EL SILBIDO DEL ARQUERO, de Irene Vallejo)

Habría tanto que contar, pero sobre todo que agradecer, que MILHOJAS no puede empezar de otra manera. Gracias a las compañeras del taller de artesanía, a los que han colaborado trabajando con los alumnos, a los que nos han ayudado en la organización, a los que habéis venido a la biblioteca a participar con vuestras aportaciones, a disfrutar y animar. A los alumnos que han dado vida y color a la biblioteca una vez más, especialmente a los del taller de artesanía y a los alumnos de pedagogía  terapéutica. Por supuesto, a todos los que habéis traido piruletas.

Os invitamos a ver esta “peliculita” de dos minutos de amor colorido,  como un regalo compartido que podréis abrir siempre que entréis en MILHOJAS. Los dioses están mirando y sonríen.

Anuncios

CUESTIÓN DE PRINCIPIOS (y III)

Nos acercamos a los estantes de la biblioteca y buscamos un libro.  Un libro cualquiera.  Lo abrimos y leemos las primeras palabras, las primeras líneas, que bajan desde los ojos hacia la garganta y de ahí, pasando por los pulmones, hasta el estómago.  Y siguen hacia abajo arrastrándose por las piernas hasta que salen por los plantas de los pies.  Durante ese recorrido de los ojos a los pies, dando un rodeo por miles de millones de nuestras luminosas neuronas,  ha surgido una historia que se nos agarra a la mano y ya no podemos dejar de escribir.

Luego, cuando acabemos el libro, descubriremos que esa primera frase tenía otra lectura, la de quien la escribió primero.  Sin embargo, ahí queda la sombra de nuestra historia, agazapada entre las primeras líneas.  Y nos aturde el despliegue de posibilidades que unas cuantas palabras provocan.  La hecatombe narrativa que ofrecen unos cuantos principios.

Porque todo, en definitiva, es CUESTIÓN DE PRINCIPIOS.

(Actividad realizada por alumnos de 2º ESO, 4º ESO diversificación, 1º y 2º de Bachillerato y profesores del IES Félix de Azara,  Ha consistido en escribir microrrelatos a partir de principios de novelas. En las tres imágenes que acompañan esta entrada puedes ver a alumnos y alumnas de 2º ESO leyendo los microrrelatos expuestos en la biblioteca. En el Milhojas hemos publicado también una selección de microrrelatos de 2ºESO y otros de alumnos mayores y profesores.  En el issuu que incluimos a continuación puedes leer todas las historias ordenadas por orden alfabético del título de la novela que los ha inspirado)

CUESTIÓN DE PRINCIPIOS (II)

Continuamos con los microrrelatos inspirados a partir de comienzos de novelas, en la actividad que hemos titulado CUESTIÓN DE PRINCIPIOS.  Si en la entrada anterior publicábamos diez microrrelatos escritos por alumnos de 2º ESO, aquí os dejamos doce creados por los alumnos de Bachillerato y por profesores.  Esperamos que os gusten. (En negrita y morado, los principios y las novelas a las que pertenecen)

 

UNA VEZ MÁS

Y esta noche puedo decir, una vez más, que he estado a punto de morir -dijo ella, mientras se desmaquillaba sus moraduras, una vez más, ante el oficial de policía-.  (Diego Lacueva, a partir de El silbido del arquero, de Irene Vallejo)

 

 

Yo no maté a mi padre, pero a veces me he sentido como si hubiera contribuido a ello.  Después de haber visto los resultados de la autopsia, me quedé helado; era cierto, mi padre se había suicidado. De repente, sus palabras regresaron a mi mente de nuevo: hijo, si vas al ejército, mi corazón no resistirá recibir malas noticias. No lo hagas. Sabéis, yo no maté a mi padre, pero a veces me he sentido como si lo hubiera hecho. Ojalá pudiera rebobinar el tiempo y tan sólo decirle: papá, he sobrevivido a los bombardeos. (Fátima Laaziri, a partir de El jardín de cemento, de Iam McEwan)

QUIERO SEGUIR LEYENDO

Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó.  Aguardaba leyendo un libro mientras hacía tiempo para entrar al vestíbulo de espera del doctor, el hombre que me iba a sanar de todos mis miedos. Según pasaba página, salía del libro y entraba en mi vida, recordaba los duros momentos que pasé para llegar a este doctor.

En un instante vi cómo una sombra asaltaba mi cuerpo y cómo su dueño asaltaba mi espacio vital; me sentí atacada, me puse nerviosa, temblorosa, y del pánico, nacido de una situación ya vivida, lancé mi libro al suelo.

Era un tipo fornido, con un aspecto amedrentador, estaba mascando un palillo, tenía un rostro fino en que se resaltaban sus ojos, con mirada perdida pero centrada en su presa. Crujía las manos como aquel que algo se trae entre ellas; su comportamiento era el de un tipo que se veía confiado, que se hacía grande delante de mí. Me analizaba, me veía mucho menos fuerte de lo que él se creía.

Imposible pasar página.    (Roberto Mas, a partir de El amante, de Marguerite Durás)

Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro. Al despertarme esta mañana, en lugar del murmullo del mar, se escuchaba el sonido de la radio y llegaba olor a café recién hecho. Al entrar a la cocina, generalmente desierta a esas horas, he encontrado a la abuela, sentada a la mesa, mirando las gotas de lluvia deslizarse tras el cristal. Hoy es el día, pensé, los médicos tenían razón, funciona. Mis sospechas parecieron confirmarse cuando apartó la mirada de la ventana y me sonrió. En efecto, me había devuelto a mi abuela, lúcida y alegre, como siempre estaba antes.

Eso pensaba yo, que era un milagro. Hasta que al día siguiente volví a escuchar el sonido del mar. Hasta que su mente volvió, otra vez, a sumirse en esa densa niebla que le impedía reconocerme.  (María Moya, a partir de La invención de Morel, de Bioy Casares)

Si vas a leer esto, no te preocupes. Al cabo de un par de páginas ya no querrás estar aquí. Así que olvídalo. Aléjate. Lárgate mientras sigas entero. Sálvate. Ahora bien, aunque creas haberte salvado, no habrás sino firmado tu propia condena, la que conlleva una existencia huidiza y cobarde, que escapa de lo desconocido. Lárgate. Sálvate. Seguirás entero. Pero habrás muerto. (Carlos García Salas, a  partir de Asfixia, de Chuck Palahniuk)

 

Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido. No hablaba de la misma manera, no se comportaba del mismo modo y sus nuevos hábitos resultaban excéntricos. Apenas dormía y no llegaba a casa hasta altas horas de la madrugada. Estaba siempre como ausente. Era como si lo hubiesen cambiado por otra persona. Como si no fuese el mismo hombre que la había salvado de la prostitución y con el que se había casado tres años atrás.

Miles de sospechas circularon por su mente. Pero decidió no darle mayor importancia, y se convenció de que todo estaba en su cabeza. Una fatídica noche, cuando salió a dejar la basura en el callejón que había detrás de su casa, encontró algo que haría que aquella noche de 1888 fuese distinta a las demás. Entre los cubos había un cuchillo ensangrentado. Un segundo después, una sombra detrás de ella. Un minuto después, un mutilado cadáver sobre el frío suelo. Al día siguiente, un titular: “Hallada otra posible víctima del destripador de Whitechapel“.  (Miguel Marco, a partir de Berta Isla, de Javier Marías)

Por supuesto, por supuesto, por supuesto, prefiero mirar el vuelo de los pájaros. El pájaro no se plantea el estar vivo: apuesto a que está más vivo que yo. Me he caído en el fango ahumado de la ciudad en que vengo a visitarnos y lo estoy haciendo mío, mío a propósito. Yo soy una niña de algodón de azufre temblando en la cornisa del cielo a la derecha de Dios, padre. Tantas cuatro paredes y tanto silencio de sombra que empiezo a pensar que la jaula soy yo. (La jaula soy yo).  (Andrea Tío, a partir de Incendios, de Wajdi Mouawad)

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el poeta había de recordar aquella tarde remota en que trepó a un árbol de La Huerta de San Vicente.  Cerró aquel día los ojos y escuchó cómo el aire susurraba entre las hojas: Fe…de…ri…co…

Los ojos otra vez cerrados.  El aire feroz de la madrugada muerde: ¡Rojo! ¡Maricón!    (Ana Buñola, a partir de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez)

Tierra ingrata, entre todas espuria y mezquina, jamás volveré a ti. Cómo imaginar un castigo así, por querer jugar con los porqués. Todavía sonreía cuando la serpentina de colores se retiró con la misma brusquedad con la que emergió aquella sombra imponente. En un instante comprendió que la perfección no era para ella. Simultáneamente, ÉL se estremeció al experimentar el arrepentimiento por primera vez. Qué humano se había sentido por un momento. Eternidad resquebrajada por la incertidumbre.

No volvería jamás. Los pies la conducían con firmeza hacia otras tierras en las que dar a luz rebeldía, resistencia, coraje. Sabía que superaría el dolor y que sus hijos llevarían preguntas cosidas a sus bocas. Por detrás, otras huellas más grandes y pesadas se sucedían con cadencia de suspiro, pero ella ya no volvería su rostro, tampoco detendría su marcha.  ¡Eva, espera! Qué tristes y extrañas sonaban auqellas palabras como disolviéndose contra el viento.  (María Jesús Picot, a apartir de Don Julián, de Juan Goytisolo)

 

LA CAIXA

Yo, señor, no soy malo, aun que no me faltaría motivos para serlo, porque por ti,  mi familia no duerme bajo un techo.  (Aaron Carbonell, a partir de La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela)

 

Todo esto sucedió, más o menos. La memoria rescata del pasado… lo que debiera haber ocurrido.

Yo… He hecho cosas que vosotros no creeríais: arrancar las cerrajas de mi antiguo instituto la madrugada del sábado. Me he visto a mí misma adolescente brillar en esta oscuridad, hacia los muros rojos del patio. Todos los momentos que quisimos vuelven esta noche a repetirse… como debieran haber sucedido. Es la hora de huir.  (Elvira González, a partir de Matadero cinco, de Kurt Vonnegut)

¿Y tú crees en serio que nuestro amor tiene alguna posibilidad?

Si te quisiese como te quiero, te diría que dejaré de quererte como te quiero; porque amarte es presente y el futuro es incierto. Porque te quiero te digo que ya no te quiero.

Sabía que si la amaba tendría que dejarla. Sabía que el amor es perenne cuando ya no se ama. La amaba tanto que dejé de amarla y así, sabía que sería eterno.  (Juan Carlos Santos, a partir de El lado oscuro del amor, de Rafik Shami)

CUESTIÓN DE PRINCIPIOS: el dinosaurio sigue aquí

Un impresionante dinosaurio en origami elaborado por el vietnamita Adam Tran (imagen tomada de su flickr)

Desde el genial Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí de Augusto Monterroso, a MILHOJAS le seducen los microrrelatos y su condensada capacidad de sugerir.

En la actividad CUESTIÓN DE PRINCIPIOS (título tomado de uno de los talleres de Raúl Vacas La Querida) le hemos propuesto a alumnos y profesores que escriban microrrelatos a partir de principios de novelas. La exposición que hemos montado con los más de setenta microrrelatos recogidos está ya a vuestra disposición en la biblioteca.  También los principios utilizados para que, si os entra el irrefrenable deseo de escribir, podáis hacerlo.

MILHOJAS comienza aquí una serie de entradas en las que os mostraremos algunos de los microrrelatos que hemos seleccionado y, en la última, un issuu con todos los presentados. Empezamos hoy con  historias escritas por alumnos de 2º ESO (pincha AQUÍ si quieres leer algunos relatos de alumnos mayores y profesores); en verde y negrita el comienzo de la novela que da pie al microrrelato.

Relájate, lee y disfruta: el dinosaurio sigue aquí.

 

 

Llamadme Ismael, gritó mi primo por última vez, mientras le caía una bomba encima.  (Cristian Caso, a partir de Moby Dick, de Herman Melville)

 

Salí de Munich a las 8.35 de la noche del 1 de mayo y llegue a Viena a primeras horas de la mañana. Mi inquietud no disminuía. Aunque intentaba tranquilizarme, sentía cómo la gente me miraba atentamente. Al llegar al hotel el recepcionista dijo: “¡Señora Martínez, le estábamos esperando”.   Mi corazón se aceleró.  “Ya me han descubierto” pensé . Pero tendió una mano donde únicamente estaban las llaves de la habitación . Al entrar, abrí mi maletín y dije en voz alta  “el atraco al Banco de Munich ha sido un éxito”.  (Lucía Júlvez, a partir de Drácula, de Bram Stoker)

 

La mujer que iba a morir se llamaba Hortensia.  El sol caía en un estruendoso despliegue de rojos, anaranjados y amarillos que tan solo se veían a través de la pequeña ventana…  Probablemente pensó que jamás había visto un atardecer tan bello.  ¿O será que nunca levantó la vista al cielo?

La repentina aparición de una mariposa interrumpió su mirada y sus pensamientos. Ella la miró y supo que aquel ejemplar era el más hermoso de todos cuantos había conocido.

El ruido de la palanca interrumpió el fluir de su pensamiento: Solo por ese día, que iba a ser el último de su vida, le había sido otorgado el don de conmoverse ante tanta belleza.

Segundos después, la mariposa se oscurecía a medida que sus cansados párpados decaían al mismo tiempo que su pulso.  (Violeta Rubio, a partir de La voz dormida, de Dulce Chacón)

 

TRUCO O TRATO

Todo el mundo creía que estaba muerto, al verme verde, sin brazos y con medio cerebro fuera. Después de que la gente huyera despavorida, seguí pidiendo caramelos. (Marcos Clavería, a partir de El libro de las ilusiones, de Paul Auster)

 

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Lo que siempre había sido. Por fin volvía a su confortable y viscoso estado natural después de haber pasado unos cuantos días atrapado en el cuerpo de un hombre.  (Paula Gil, a partir de La metamorfosis de Kafka)

 

EL TIEMPO DE LA INFANCIA

Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Eran las tres de la madrugada cuando, de repente, se levantó; no sabía qué era lo que estaba haciendo a esas horas. En fin, el caso es que, de pronto, se le vinieron pensamientos a la cabeza, así sin más. Él estaba recordando momentos de su infancia, así que sacó sus juguetes favoritos y se puso a jugar.

Eran ya las cinco de la mañana, el joven no se había dado cuenta del tiempo que había pasado. Pasaba lo mismo todas las madrugadas, hasta que en una de ellas, se miró en el espejo y diciéndose a sí mismo replicó: Yo siempre seguiré siendo un niño por dentro, aunque por fuera no lo sea.  (Carolina Ballesteros, A partir de El camino, de Miguel Delibes)

 

Al día siguiente no murió nadie.  Me alegré, pero seguíamos en su sótano.  Tenemos miedo. Pasamos toda la noche aquí.  Solo de pensar que mis padres creen que estoy disfrutando de un viaje mientras permanezco en este infierno, se me rompe el corazón. Qué será de mí. Nadie va a venir a salvarnos. (Yasmine Abelkebir, a partir de Las intermitencias de la muerte, de José Saramago)

 

Nací cuando mis padres ya no se querían. Aquella noche mágica para ellos y terrible para mí, fue el inesperado comienzo de mi desgracia. Nueve meses más tarde estaba yo, lleno de odio y asco. El mundo contra mí.  (Sara Lahoz, a partir de Paraíso inhabitado, de Ana María Matute)

 

NUESTROS ALUMNOS Y SUS LOCOS DESEOS

Fotografía de Daniel Biber, tomada de culturainquieta.com

Cuando los nuevos alumnos del instituto visitan la biblioteca por primera vez cuelgan un deseo personal e intransferible en un árbol rojo multiusos que, en este caso, sirvió de receptáculo para cerca de 175 deseos, a cual más loco.

Mucho nos tememos que una parte no desdeñable de deseos se centran en lo material: Me gustaría tener un iPhone 7 plus, un iphone 8 o, ya que estamos, Tener una casa con una tele de plasma, un jardín con piscina, un spa y 8 play station, o, total, por un poco más Ser multimillonario, tener una novia que sea supermodelo y estar to cachas.  El vil metal triunfa sin duda y, la verdad, con mucha prisa si tenemos en cuenta la edad: Deseo ser millonario de aquí a final de curso. Sigue leyendo

Número premiado en el sorteo del mercadillo

No ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros, desde el momento que vivimos por azar. (M. de Montaigne)

Y el azar ha seleccionado el nº 51 en nuestro sorteo del mercadillo de la biblioteca. La dueña o el dueño del boleto que lleva este número, puede pasar a recoger el libro sorteado en nuestro horario de recreo, de lunes a viernes, entre 10h15 y 10h35 o entre 12h20 y 12h40. Sigue leyendo

CELEBRANDO LA FILOSOFÍA

Sigue leyendo

LA BIBLIOTECA ES VUESTRA

Un año más, y con motivo de la celebración el 24 de octubre del Día de la Biblioteca, nuestros alumnos de 1º ESO, durante toda la semana, han visitado nuestra biblioteca para conocerla, ver cómo está organizada y cómo pueden sacar libros en préstamo.  Para descubrir que mientras estén en la biblioteca  -en su biblioteca-  encontrarán un lugar donde leer, escribir, debatir, pensar, crear, recordar, imaginar, contar… Sigue leyendo

JUGAR CON ELISA ARGUILÉ

Ayer jueves, nuestra Biblioteca acogía la última actividad de este curso, un encuentro con la ilustradora Elisa Arguilé. Antes de escucharla y de participar en sus experimentos, no sospechábamos que cualquier intento de presentar a Elisa iba a ser un intento canijo.  Después, demasiado tarde,  comprendes que ella rebosa sus datos biográficos, porque con su manera de hacer y entender el arte se posiciona ante el mundo. Sigue leyendo

TEATRO Y NARRACIÓN: MARIANO Y FÉLIX

Querida biblioteca:  entendemos que estés cansada y feliz.  Albergar en la misma semana un taller de teatro y otro de narración oral no es para menos.

Los alumnos de 2º ESO llenaron el espacio de la biblioteca el martes y el jueves, todo lo diáfano y despejado posible, para disfrutar con el taller de teatro de Mariano Lasheras -actor, director de teatro, ex alumno del instituto-.  Las risas, la música y el buen rollo se escapaban por las rendijas de la puerta e invitaban a interrumpir.  Los de 2º han descubierto de la mano de Mariano las posibilidades de la voz, del movimiento, de la música, de la expresión… la importancia de mirar, observar, sentir y comunicar. Ojalá muchos sigan haciendo teatro. ¡Gracias, Mariano! Sigue leyendo

LA MIRADA DE MAGDA LABARGA

Llegó, nos miró y nos fascinó.  Magda Labarga ha visitado nuestra biblioteca y nos ha ofrecido su mirada y su voz para enseñarnos el mundo de una manera distinta.  Ha venido a contarnos historias para culminar nuestro proyecto de visibilización de las mujeres, Sin ellas la historia no está completa, y a través de sus palabras hemos vislumbrado claramente a una de ellas: Galante Ash, que siendo una mujer, como hombre se fue a la guerra, y con mirada y recuerdos de mujer regresó para ser olvidada, y solo una balada, tarareada -casi susurrada- por Magda, nos la recuerda.

A partir de hoy, una voz y una mirada -cálidas y transparentes-, las de la contadora Magda Labarga, se quedan impregnadas en los libros y las paredes de nuestra biblioteca.

(Agradecemos a Magda que nos haya permitido plasmar su imagen y sus palabras en este vídeo.)

LA BIBLIOTECA SE LLENA CON RAÚL VACAS

raul-vacas-camaraEl pasado jueves llegó Raúl Vacas. Con esa maleta viajera que ha recorrido tanto mundo, no sólo institutos de toda la geografía de nuestro país,  sino miles de corazones adolescentes de cuerpos adolescentes y de cuerpos adultos. Raúl nos habla de poesía con la naturalidad del brillo de la luna que aquel jueves por la noche, en sintonía con los corazones del IES Félix de Azara, se encaprichó en no llenarse del todo. Para que Raúl, al verla desde la ventanilla del tren a Teruel, leyera: no tardes mucho en volver.

Se presenta a sí mismo a través de palabras. No le hace falta muchas ni muy rimbombantes para mostrarnos quién es. Este poeta hace de la infancia un patio de recreo que nunca abandona definitivamente. Y con palabras, nos invita a que contemos quiénes somos, pues no siempre una imagen lo consigue. Nos persuade de que tenemos una tarea hermosa, cuidar las palabras, no dejar que se deterioren. Tarea no exenta de peligros en este mundo vivido con tanta prisa y superficialidad. Sigue leyendo

¡YA TENEMOS GANADORA EN EL SORTEO DEL MERCADILLO!

img_20161123_175034.jpgmercadillo ganadora del sorteo¡Vaya suerte!

Y qué contentos estamos de que El libro de las preguntas le haya tocado a nuestra compañera Ana, de Secretaría.  Nos encanta que el montón de favores que Secretaría nos hace a la biblioteca, les sea devuelto en forma de poemas e ilustraciones.

Adrián, de 1º de Bachillerato es el sonriente alumno que le ha hecho entrega del libro.  ¡Enhorabuena!

 

Y EL NÚMERO GANADOR ES… ¡el 184!

sorteoRebusca bien por tus bolsillos los boletos del sorteo del mercadillo, porque si tienes el 184, El libro de las preguntas, de Pablo Neruda e ilustrado por Isidro Ferrer es tuyo.

Puedes venir a buscarlo al IES Félix de Azara hasta el viernes día 2 de diciembre a las 14,30.  ¡Qué suerte!

¡EL MERCADILLO! y un maravilloso libro para sortear

preguntas

Recordad que los próximos 15 y 16 de noviembre (martes y miércoles de la  semana que viene) celebraremos nuestro mercadillo de libro viejo.  Con cada libro que compréis os daremos un número para el sorteo de un libro bellísimo:  El libro de las preguntas, de Pablo Neruda, ilustrado por Isidro Ferrer y publicado por la editorial Media Vaca.   El sorteo se celebrará en la biblioteca el viernes 18 de noviembre en el segundo recreo y el número afortunado será publicado, aquí,  en el Milhojas y expuesto en la puerta de entrada del instituto.  El plazo para venir a buscarlo será hasta el 5 de diciembre a las 14, 30 h.  En el caso de que nadie viniera a buscarlo, el libro pasará a formar parte de los fondos de la biblioteca de nuestro instituto.