Archivo de la etiqueta: novela extranjera

EL SENTIDO DE UN FINAL / THE SENSE OF AN ENDING, de Julian Barnes

Maquetaci—n 1

“You still don’t get it, you never did and you never will”

Si pensamos en la posibilidad de que algún día alguien nos dirigiese  estas palabras, el desconcierto y el desasosiego estarían servidos. Más si cabe, si en un momento en el que intentamos hacer balance de nuestra vida, las pronuncia una persona que fue importante para nosotros.

La novela recorre los años que Tom Webster, Adrián y sus otros dos amigos pasaron juntos en el instituto, sus primeras experiencias vitales. El suicidio de un compañero de clase, su pasión por algunas materias, sus anodinas vidas familiares y la irrupción del amor. Tom conoce a Verónica, inteligente y extraña, no podrá llegar a amarla pero tampoco podrá olvidarla. Ella se unirá a Adrián y Tom a otra mujer, a otra familia. Y cuando las vidas de ambos ya transcurrían por vías diferentes, el suicidio de Adrián lo cambiará todo.

Algunos seres humanos se limitan a “dejarse vivir”, otros, además de vivir, van tomando conciencia de los actos, situaciones y relaciones que protagonizan. Tom es de los primeros. Al menos, hasta que llega a su jubilación y su vida comienza a hacerse más reflexiva. La memoria y el tiempo son grandes aliados en esto de hacer balance, y Tom, afortunadamente o no, los tiene.  Solamente hacía falta un desencadenante que llega en forma de notificación de un abogado. Había heredado de la madre de su primera novia, Verónica, 500 libras y el diario de Adrián, su mejor amigo de juventud. El lúcido y brillante Adrián.

Pasarán los años y las palabras de Verónica seguirán resonando: “You still don’t get it, you never didn’t and you never will”. Tom se había limitado a dejar pasar la vida, deslizándose hacia una soledad confortable, consentida. Pero el desafío que supone que Verónica le sentencie a ignorar la clave que necesita para recomponer pasajes esenciales de su vida, le empuja a intentar encajar piezas y a actuar como nunca imaginó.

Cada vez más expectantes, acompañamos al protagonista de la novela a lo largo de este proceso. Sin proponérnoslo, nos vemos meditando con él sobre lo que supone envejecer, sobre el papel que va desempeñando la memoria, sobre el remordimiento. Y terminamos comprendiendo que lo que recordamos no recoge lo que ha permanecido oculto o silenciado a lo largo de nuestra vida, eso que, precisamente, es lo que necesitamos encontrar.

Lo iremos descubriendo los lectores, con una mezcla rara de misterio e inquietud. A la vez que asentimos con Tom que nunca sabremos hasta qué punto la memoria nos es fiel cuando, tarde o temprano, de mejor o peor gana, una fuerza superior a nosotros nos empuja a dar sentido a nuestro final.

How often do we tell our own life story? How often do we adjust, embellish, make sly cuts? And the longer life goes on, the fewer are those around to challenge our account, to remind us that our life is not our life, merely the story we have told about our life. Told to others, but – mainly – to ourselves.” P 95

Anuncios

EL LECTOR, de Bernhard Schlink

No podía faltar en nuestro MILHOJAS El lector, de Bernhard Schlink, que en realidad casi no es un libro, sino  una red que nos atrapa y nos arrastra.  Que no nos deja indemnes.  Que nos deja tiritando. Que nos cuestiona. Por eso es un libro de oferta obligada para bachillerato.  Porque siempre obra la magia de consolidar un nuevo buen lector.

David Baldovín, de 1º de Bachillerato, nos deja aquí sus reflexiones sobre esta novela.  Una vez más, El lector ha establecido un diálogo con otro lector:

Adoro los libros en los que cabe un hueco para ti, en los que te pierdes y te encuentras a la vez, los que establecen un vínculo entre el escritor, las palabras, y tú.  Esos libros que parecen calcar tu vida y profundizar en ti. El Lector es uno de esos libros.

Trata de buscar el difuso límite entre culpa y perdón, justicia y comprensión, inocencia y libertad, todo enfocado desde una historia de amor. Sin embargo, no es una historia de amor cualquiera.

El romance de Michael y Hanna es fruto de la casualidad que une dos rectas itinerantes. A veces chocan, cortan, se encuentran y separan, otras veces se unen en una sola línea, otras tantas son dos paralelas que parece que nunca colisionarán. Siempre acaban uniéndose. Por una parte, es un primer amor adolescente que estalla como una supernova, palpita y muere, pregunta y contesta, vuelve a preguntar. La otra parte, la de Hanna nunca quedó clara.

Siento que he entendido a la perfección el personaje de Hanna.  Es aquella persona que nunca sabes cómo va a actuar, es quien te atrae por algo que se superpone a lo físico, y quien, al marcharse, nunca dejas de pensar en cómo le habrá tratado la vida. Esa persona que es misterio e intriga, con quien la vida te une para resolver. Esa persona a quien te guardas en tu interior esperando que algún día crezca en ti.

Las tres partes del libro representan tres fases en la vida de Michael. Son tres fases en las que el amor cobra diferente forma. En la primera, este irrumpe con los esquemas del adolescente, hace replantearse la vida desde un punto que jamás había existido antes para él.   Hannah se convierte en una diosa, en una musa, en algo intocable, a quién tiene que agradecer por estar a su lado.

En la segunda parte, toca el semejante sentimiento de una forma más discreta; transformado ahora en mera curiosidad, en inquietud, se mezcla con la culpabilidad y la razón.  No obstante, en él sigue la llama adolescente que hace que el corazón arda en preocupación y bombee toda la sangre de su cuerpo en una simple palabra jurídica. Finalmente, la última parte del libro, coge ese corazón hiperactivo y lo erradica por completo. Relata los hechos como si la pasión no existiera, como si amor significase compromiso.

De esta forma, podemos decir que El Lector recoge todos los aspectos y transformaciones que sufre el papel del amor a lo largo de la vida, como una cascada inagotable cuya agua va escaseando a lo largo del tiempo. Aquí es donde nace el debate sobre si realmente es así, si estamos predestinados a arder y apagarnos, o si esto es a causa de un romance fatídico, de desaprovechar y girar la cara ante las oportunidades.

El amor es lo que sustenta nuestra vida, lo que funciona de plantilla, hace de esquema y engranaje y, es por eso, por lo que El Lector me ha gustado tanto, porque ha sabido describirlo, tanto su esencia pura, como los choques que tiene ante la ética y la culpa.

En resumen, es un libro que te empuja y te hace vacilar; Después de leerlo, te obliga a mirar al frente y te hace sentir como un funambulista con los pies en el suelo.

REENCUENTRO, de Fred Uhlman

Las manías de los lectores son peculiares e intransferibles.  Por ejemplo: entretenerse en librerías en busca de novelas muy cortas y a ser posible baratas, cien páginas como mucho, que pesen poco y puedan leerse de un tirón en caso de necesidad y aborrecimiento del móvil.

Tener siempre alguna de esas novelas a mano saca de apuros cuando la atención flojea y la crisis lectora acecha.  Y a veces, se encuentran joyas como El nadador en el mar secreto, de William Kotzwinkle; Los diarios de Adán y Eva, de Mark Twein; Mendel el de los libros, de Stephen Zweig o Sobre el amor y la muerte, de Patrick Süskind.  Hoy, en una mañana invernal y silenciosa,  le toca el turno a Reencuentro, de Fred Uhlman (en Tusquets, colección Maxi). Sigue leyendo

LAS ALMAS MUERTAS, de Nikolai Gógol. Ed. Nórdica. Ilustraciones de Alberto Gamón

Fotografía de MILHOJAS

“Sí, mis queridos lectores, preferiríais no ver la miseria humana en toda su desnudez. ¿Por qué?, diréis, ¿para qué sirve? Acaso no sabemos que hay mucho en el mundo que es vil y estúpido?” (p. 283)

Las almas muertas no es el título de una novela policíaca ni de una de terror. Es una novela rusa del siglo XIX, ilustrada por Alberto Gamón, lo que equivale a afirmar que es la posibilidad de intensificar nuestra experiencia lectora más de lo imaginable. Sigue leyendo

En la piel de un intersexual: MIDDLESEX, de Jeffrey Eugenides

Intentamos apresar la esencia de Calíope pero se nos escurre entre las manos, como la de los dioses, los héroes o las musas. “Naci dos veces: fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960; y un chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974”.

Así comienza Middlesex, la historia de Calíope –Cal a partir de los 14 años-, una persona con el nombre de la musa de la poesía épica y la elocuencia, que nace niña y como tal la educan, pero hasta que tiene 14 años a todo el mundo le pasa desapercibido un pequeño detalle: el síndrome de deficiencia de 5-alfa reductasa, o dicho de otra manera, Calíope ha nacido hermafrodita, intersexual si utilizamos una denominación más adecuada. Sigue leyendo

AMERICANAH, de Chimamanda Ngozi Adichie. Ed Literatura Random House, 2014.

A veces buscamos en los libros paisajes y voces que nos transporten lejos en el tiempo o en el espacio, al lado de personajes que se convertirán en compañeros de un viaje que no suele terminar, como puede parecer, cuando cerramos sus tapas o apagamos nuestro ebook. Así es Americanah, la última novela de Chimamanda Ngozi Adichie, un libro que transporta pero que además genera reflexiones y  estados de ánimo, como mínimo saludables. Ifemelu es la protagonista de esta historia de amor y de búsqueda de sí misma a lo largo de más de dos décadas. Su tesón, su fuerza para deshacer la asfixiante maraña de decepciones, frustraciones, pasiones, prejuicios, humillaciones, estereotipos le harán sobrevivir y en gran medida renacer. Sigue leyendo

EL CUENTO DE LA CRIADA, de Margaret Atwood

Imagen de la serie creada a partir de la novela de Margaret Atwood

Imagínate, lector, lectora, que vas a pagar una compra con tu tarjeta y que descubres que todo tu dinero ha volado; pruebas con otra tarjeta y lo mismo. Y como a ti, lectora, le pasa a todas las mujeres, y todo el dinero transferido a padres, maridos, hermanos varones. “Nos han desconectado”, dice la mujer que luego será Defred (p.248). Y ese es solo el comienzo de la pesadilla que le ocurre a la protagonista de El cuento de la Criada, de la que ignoramos su nombre, porque incluso la identidad le ha sido arrebatada. Defred no es más que un patronímico formado por la preposición posesiva “De” (Off en el idioma original) y el nombre del hombre al que sirve. Sigue leyendo

UNA CASA EN EL FIN DEL MUNDO / A home at the end of the world, DE MICHAEL CUNNINGHAM

Una casa en el fin del mundo

Hay libros que enamoran hasta tal punto,  que intentamos retrasar la lectura del final para prolongar su presencia en nuestra mesilla, en nuestras manos y ojos. Son libros que despiertan en nosotros un sentimiento de gratitud profunda al volver su última página. Nos desnudan para dejarnos envueltos en una melancolía que, como un albornoz suave y amoroso,  nos resistimos a abandonar. Una casa en el fin del mundo es uno de ellos y parte de la responsabilidad recae sobre Michael Cunningham, quien ha escrito esta novela con contención, encanto, minuciosidad, pero sobre todo con una honestidad devastadora Sigue leyendo

UN MAL DÍA PARA NACER, de Courtnet Collins. Ed Lumen 2014 / The burial (Allen & Unwin)

Seguimos dando visibilidad a las mujeres. La reseña de este libro forma parte de nuestro proyecto: SIN ELLAS LA HISTORIA NO ESTÁ COMPLETA

Escapar. Escapar. Escapar.

portada editorial Lumen

portada editorial Lumen

Escapar. Esta mujer, Jessie  Hickman, lleva este verbo en sus ojos, en su cabello al viento, en su ágil y sufrido cuerpo, en todo su ser. Escapar de la soledad  y el vacío que le dejó la muerte de su joven padre, escapar de una madre para la que nunca ni ella ni nadie significó nada. De un matrimonio forzoso en el que a duras penas aprendió a esquivar los golpes envueltos en aliento alcoholizado. Escapar de una criatura que enterró nada más parirla y a quien la tierra amamantó con noche estrellada.

Courtney Collins nos cuenta la historia de esta bandida australiana, convertida ya en leyenda, en  Un mal día para nacer o en The burial, si preferimos leerla en versión original. La peligrosa Jessie vivió  fuera de la ley a principios del siglo XX, en el valle del Hunter. La autora nos atrapa con esta historia salvaje, cruel, de supervivencia al límite, en la que la vida se rearma tras cada peligro sorteado. Y el mérito no sólo recae sobre al atractivo que ejerce la vida y la personalidad de la protagonista sobre el lector. Lo Sigue leyendo

EL RETRATO DE DORIAN GRAY, de Óscar Wilde

el-retrato-de-dorian-grayEL RETRATO DE DORIAN GRAY, de Óscar Wilde.  Reseña escrita por Sergio Badules (1º Bachillerato)

¿El camino hacia la autoperfección no es el mismo que el de la autodestrucción?

El afán de belleza lo llevará a desear la eterna juventud y a consagrar su alma al diablo; las repercusiones que tiene en nosotros el transcurrir de los años, tanto física como moralmente, pasarán a su retrato, verdadero espejo de su ser.

Con esta premisa, Oscar Wilde plasma la vanidad, la arrogancia y sus derivados a través del viaje de Dorian Gray de la mano de Fausto.

El libertinaje desmedido, el alcohol abrasador y las grandes y opulentas fiestas son la máscara que oculta la más profunda depresión. Ni el amor de una hermosa actriz le hará retomar la senda de la luz. Su mente enferma no lo desea, la aversión hacia la realidad sólo muestra el temor del narcisista a su propia belleza, el temor a esfumarse… Sigue leyendo

CINCO “NOVELAS PUZLE” PARA DEJARSE LLEVAR

La estructura puzle, o estructura mosaico, es una de las más atractivas de la literatura. Son novelas que se componen de pequeños fragmentos que se van acumulando en la conciencia del lector, encajando poco a poco como un puzle. Sin embargo, en una buena novela con estructura puzle, el lector no se despista ni se aturulla.  Al contrario, acaba sintiéndose arrastrado por todo ese río de pequeñas piezas, donde suelen mezclarse personajes, tiempos, vivencias… y, sin apenas esfuerzo por encajarlas adecuadamente, se va construyendo ante sus ojos el puzle completo, ya sea este la vida de una personaje, una lugar en determinada época, una historia de amor…

Las novelas puzle nos envuelven y nos zarandean con su fuerza. A través de ellos fluimos sin remedio. Aventúrate, déjate llevar. Estos son las cinco que te proponemos y estos son sus comienzos: Sigue leyendo

KINSHU. TAPIZ DE OTOÑO, de Teru Miyamoto, Ed Alfabia

horisada

Todos los días, mientras estoy andando, curiosamente paladeo cómo mi decisión de girar hacia la derecha o hacia la izquierda se convierte en la esencia de la vida” p. 214

Teru Miyamoto es uno de los narradores más reconocidos en Japón. Si bien su estilo no es fácil de clasificar, queda plasmado en esta novela que leemos con la cadencia de las hojas al caer de los árboles. No es una novela trepidante, no nos sumerge en una vorágine de experiencias ni de intrigas que nos mantengan en vilo. Sin embargo, su inicio podría ser el comienzo de una novela policíaca. Aki es una joven casada a quien se le comunica que su marido, Yasuaki,  ha aparecido en un hotel de Kioto, gravísimamente herido de arma blanca, al lado de una bellísima mujer que se ha suicidado. El lector podría esperar una enrevesada y trágica historia en las siguientes páginas del libro, pero el autor prefirió dar un giro más intimista a la historia y ,de este modo, hablar de esos sentimientos profundos que tan difícilmente afloran para ser comprendidos, comunicados, compartidos.

Aki, sin haber entendido lo más mínimo de lo que pudo pasar realmente aquel día trágico en la habitación del hotel, ni del pasado de Yasuaki, decide divorciarse. Sin hablar nunca de ello, los dos protagonistas iniciaron por separado una huida hacia adelante. Él fracasará en sus negocios, intentará rehacer su vida de pareja con una mujer que compensa su falta de atractivo con su valentía y fortaleza. Ella dará sentido a su vida desviviéndose por un hijo discapacitado, rescatándose de un matrimonio desdichado, haciendo de la música de Mozart la armonía del devenir de su universo.

No contamos casi nunca con él, porque casi nunca aparece cuando lo necesitamos, pero el caso es que siempre está ahí, imprevisible, el azar. Ni Aki ni Yasuaki lo tuvieron en cuenta cuando diez años más tarde, un día, cruzó sus dos huidas en uno de los parajes más imponentes de Japón, el monte Zaô. Un brevísimo encuentro, casi sin palabras, sin miradas, zarandeó la vida de ambos. No pudieron evitar iniciar una relación epistolar en la que  regalarse momentos desconocidos para el otro. Cada carta desvelará los sentimientos que a duras penas pudieron mantener en su interior más oscuro y solitario. Fuera del libro pero dentro de la lectura, el lector va experimentando la extraña y turbadora sensación de estar leyendo un correo privado, de estar traspasando los límites de una intimidad tan ajena y, por otra parte, tan cercana.

La historia termina en otoño, como comenzó. Las hojas rojas de los arces empiezan a cubrir el suelo de Japón. Aki y Yasuaki han saldado su deuda personal, mientras cada latido de nuestro corazón se acompasa con la música de Mozart y pone banda sonora al caer de las hojas.

AVENIDA DE LOS MISTERIOS, de John Irving

La avenida de los misterios, de John Irving

La avenida de los misterios, de John Irving

JOHN IRVING, Avenida de los misterios.  Tusquets, 2016.

Atención: en esta novela dos mundos, el de la imaginación y el de la realidad, se aproximan a velocidad de colisión.

El mundo  literario de Avenida de los misterios, como el de Juan Diego -el protagonista de la historia, un escritor mexicano que lleva cuarenta años viviendo en Iowa, EEUU-,  es “un mundo predestinado; lo inevitable se cierne en el futuro” (p.288).  Y lo inevitable está en la infancia.  Ahí vuelve Juan Diego una y otra vez, porque en la infancia y primera adolescencia es donde se encuentra el origen de todo.

Juan Diego toma de forma caótica un medicamento para el corazón, y sus dosis excesivas (o la falta de ellas) le sumergen fácilmente en un sueño lleno de recuerdos, o en recuerdos con forma de sueños.  Así, de la mano de su onírica imaginación, recorremos una infancia como “niño de la basura” en un vertedero de Oaxaca (México)  y como futuro funambulista en el circo La Maravilla de esa misma ciudad.  Y también lo acompañamos en su presente, en mitad de la cincuentena, con cierta propensión a la tristeza, a la ternura, a la imaginación y a encontrarse una y otra vez con dos mujeres un tanto “irreales”, una especie de ángeles del sexo y la muerte, que le acompañan en un viaje a Filipinas, país al que acude para saldar una promesa de la infancia.

Pero Juan Diego no está solo.  Le acompañan en su recorrido vital unos cuantos de esos personajes tan propios de Irving y tan, tan especiales.  Lector, caerás rendido a los pies de Lupe, la hermana de Juan Diego,  una insólita niña de trece años, inteligente, sincera y deslenguada, que todos creen retrasada debido a su lenguaje ininteligible que sólo Juan Diego puede traducir, y que además tiene la extraordinaria capacidad de leer el pensamiento, conocer el pasado e incluso a veces el futuro de las personas con las que se cruza.  (Con el permiso de Irving, tomamos prestado de la delirante Lupe el acertado improperio “giliplayas” y nos lo apropiamos para futuras oportunidades de uso.)

Conocerás también al hermano Pepe, jesuita bondadoso y comprensivo, que descubre la extraordinaria capacidad lectora de Juan Diego, allá en el vertedero.  Y a Edward Bonshaw, el “señor Eduardo”, aspirante a jesuita, estrafalario, divertido, incondicional y… muy desorientado.  Y a la maravillosa Flor, que nos recuerda un poco a la Señorita Frost de Personas como yo.  Y muchos más:  el gringo bueno, el doctor Vargas, Esperanza, la doctora Rosemary, Miriam y Dorothy, Rivera, Clark French… que conforman un universo lleno de humor, nostalgia y dignidad, un mundo en colisión con la sórdida dureza de la realidad del vertedero, del circo, de la enfermedad, de la pérdida y de  la muerte. (Y así, por ejemplo, cuánta ternura y respeto en las páginas donde el SIDA muestra su terrible presencia.)

Además, Avenida de los misterios es también una novela sobre la literatura: sobre por qué escribir, sobre el poder de la lectura y la calidad de real de lo que solo ocurre -aparentemente- en los libros; la literatura que, una vez más, nos salva de la soledad y de la sensación de ser extraños en cualquier lugar:

-Recuerda Juan Diego: tú eres un lector -dijo el ‘señor Eduardo’ al muchacho, que tenía cara de preocupación-.  Hay una vida en los libros, y en el mundo de tu imaginación; existe algo más que el mundo físico, incluso aquí.  (p.300)

Nosotros somos el milagro“, decía Lupe en su indescifrable lenguaje.  Y en medio de la sordidez y de la ausencia de futuro del basurero y el circo, por fin ocurre un auténtico milagro. Y como el mundo literario de Juan Diego es un mundo predestinado, nos lo anuncia Irving ya desde la cita de Shakespeare que precede a la novela:

… que siempre acaba el caminar
cuando se encuentra el amor.

john irvingSi quieres leer la reseña sobre Personas como yo, pincha AQUÍ.  Si quieres leer una entrevista con John Irving en su presentación de Avenida de los misterios, pincha AQUÍ.

THE GIRL ON THE TRAIN (La chica del tren) by Paula Hawkins.

¡Qué bienvenida es la entrada que nuestra compañera Lidia Aranda ha escrito sobre este libro! Leer en otro idioma es tan beneficioso o más que leer en la lengua materna de uno, no hay más que iniciarse para comprobar sus prodigiosos efectos. Go ahead!!!

The girl on the train, by  Paula Hawkins.

Todos los que habéisthe-girl-on-the-train viajado a Londres sabéis que los medios de transporte, como el autobús rojo, el metro, el overground, el DLR, el tren y hasta los barcos del Támesis, forman parte de la vida diaria de los habitantes de la ciudad.

Es el caso de Rachel, la protagonista de esta novela de suspense, que, en una parte de su trayecto en tren, contempla todos los días su antigua casa (donde ahora vive su exmarido y su familia) y fantasea con las vidas de otros vecinos. Pero no todo es fantasía ni alucinaciones por su adicción al alcohol, hecho que le provoca además pérdidas de memoria o “blackouts” y le atormentan una vez sobria.

Un día, después de haber estado bebiendo toda la noche, se despierta cubierta de sangre y llena de magulladuras. Al poco tiempo, la policía acude a su casa y le interroga sobre una vecina (Megan) a la que había estado observando desde el tren…

Esta novela estaba en todas las librerías de Londres e incluso en los supermercados ya que ha sido número uno en venta este verano. Y no me extraña, porque la trama te envuelve de tal manera que quieres saber más y más. La escritora Paula Hawkins, que había trabajado como periodista durante quince años, utiliza un lenguaje directo sin artificios, fácil de entender así que os recomiendo que la leáis en inglés.

“Kept me up most of the night” Stephen King

« My vote for unreliable narrator of the year » The Times

« Agatha Christie meets Rear Window… a taut psychological thriller that’s chock-full of chilling twists » Mail on Sunday

Lidia Aranda

AMISTAD, de Saneatsu Mushanokoji

cubiertacontraseamistad.indd

De vez en cuando a Milhojas le entra una tremenda nostalgia de Japón, país que visita frecuentemente a través de su literatura. Y nada como tener un poquito de tiempo para disfrutar de Amistad, de Saneatsu Mushanokoji y de Kokoro, de Natsume Soeku.

Empezamos a leer Amistad y nos sumergimos de lleno en el Japón de la 1919. Acaba de terminar la era Meiji (la última era de los rituales,  de los samuráis, del “culto a las reglas”, que es lo que significa Meiji) con la muerte del emperador, y comienza la breve “democracia Thaiso”, llena de cambios y reformas que pronto quedarán oscurecidas por el militarismo de la era Showa. Sigue leyendo