AMERICANAH, de Chimamanda Ngozi Adichie. Ed Literatura Random House, 2014.

A veces buscamos en los libros paisajes y voces que nos transporten lejos en el tiempo o en el espacio, al lado de personajes que se convertirán en compañeros de un viaje que no suele terminar, como puede parecer, cuando cerramos sus tapas o apagamos nuestro ebook. Así es Americanah, la última novela de Chimamanda Ngozi Adichie, un libro que transporta pero que además genera reflexiones y  estados de ánimo, como mínimo saludables. Ifemelu es la protagonista de esta historia de amor y de búsqueda de sí misma a lo largo de más de dos décadas. Su tesón, su fuerza para deshacer la asfixiante maraña de decepciones, frustraciones, pasiones, prejuicios, humillaciones, estereotipos le harán sobrevivir y en gran medida renacer.

En la Nigeria de los 90,  Ifemelu conoce en la universidad a un estudiante brillante, Obinze. Se enamoran, se enamoran, se enamoran, lo repito porque la atracción que sienten el uno por el otro en todos los sentidos es de una intensidad neta. Ante la desoladora realidad de su país sometido a la dictadura militar, los dos alimentan el sueño de terminar su formación académica en EEUU, de disfrutar de la libertad que no conciben en Nigeria. Sólo Ifemelu  logrará el visado para EEUU, Obinze lo hará en Inglaterra, sin embargo, ni uno ni otro encontrarán en sus respectivos destinos la vida que esperaban. A través de diferentes experiencias, se darán de bruces con la dureza de la explotación a la que los trabajos ilegales les someten, con el vacío de las relaciones sociales marcadas por esa “nada” que significa vivir ilegalmente en un país que te rechaza, te rechaza, te rechaza con una intensidad brutal,  con el racismo que desconocían  y que empezaron a sentir desde que bajaron del avión. Mientras las aventuras y las desgracias se van sucediendo, el tiempo no deja de hacer su labor, los años se van sumando a la vez que la distancia entre ellos crece más de lo que en el fondo desearían…

Tal y como van sucediendo las cosas, primero Obinze y unos años después Ifemelu, volverán a Nigeria. Americanah es el término algo despreciativo con el que los nigerianos llaman a los que regresan de América creyéndose mejores que los que se quedaron. Bien, su país ha cambiado pero aún se reconocen en él, por fin experimentan el bálsamo que supone disolver hasta desaparecer los prejuicios y estereotipos que habían sufrido por el color de su piel, por su pelo. Ifemelu retrasa el encuentro con Obinze, el miedo a constatar que probablemente sus vidas les hayan transformado tanto que les haya hecho irreconocibles el uno para el otro, la paraliza. Efectivamente, la vida les alejó, les cambió demasiado, pero será el lector el que averigüe si el encuentro se producirá y si serían capaces de soportarlo. Mientras tanto, en Lagos,  “raza” dejaba de ser la palabra que escondía la amenaza permanente.

 Si quieres saber más sobre su autora, desde MILHOJAS te invitamos a ver el video de su charla titulada: El peligro de la historia única, en la que nos advierte que cerrarnos ante la pluralidad y la diversidad en nuestras vidas puede hacer que no comprendamos nada, como vivir sin enterarse uno de que está viviendo. También puedes escucharla en el programa “A vivir, que son dos días” del pasado domingo, cuando presentó su último libro, “Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s