REENCUENTRO, de Fred Uhlman

Las manías de los lectores son peculiares e intransferibles.  Por ejemplo: entretenerse en librerías en busca de novelas muy cortas y a ser posible baratas, cien páginas como mucho, que pesen poco y puedan leerse de un tirón en caso de necesidad y aborrecimiento del móvil.

Tener siempre alguna de esas novelas a mano saca de apuros cuando la atención flojea y la crisis lectora acecha.  Y a veces, se encuentran joyas como El nadador en el mar secreto, de William Kotzwinkle; Los diarios de Adán y Eva, de Mark Twein; Mendel el de los libros, de Stephen Zweig o Sobre el amor y la muerte, de Patrick Süskind.  Hoy, en una mañana invernal y silenciosa,  le toca el turno a Reencuentro, de Fred Uhlman (en Tusquets, colección Maxi).

Este pequeño libro lleva años apareciendo de vez en cuando, aquí y allá, pidiendo a gritos un lector mientras se era rechazado quizá por lo poco atractivo de la portada, quizá por el tema ya un poco manido.  Pero Reencuentro siempre volvía a aparecer, con la tenacidad e insistencia propia de los libros que nos rondan y nos necesitan,  y esta vez me dejó leer su primera línea: “Ingresó en mi vida en febrero de 1932 y ya no ha salido de ella”.  Y, a partir de ahí, la lectura de esta pequeña obra maestra ha sido inevitable.

Esa primera persona narrativa corresponde a Hans, adolescente de Stuttgart, hijo de una familia judía bien situada, y el que ingresa en su vida para no salir es Konradin, descendiente de una aristocrática familia alemana de ideología afín al nazismo que en esos años crece imparable.  El encuentro se produce en la escuela donde estudia Hans, el día en el que Konradin aparece como alumno nuevo en su clase.  A pesar de que con esta presentación parece que nos encontramos ante una novela más que aborda la temática de la segunda guerra mundial, “otra vez una de judíos y nazis”, no es así.

Esta es la historia del descubrimiento de la vida a través de los ojos adolescentes: de la necesidad imperiosa del amigo, de los primeros conflictos existenciales, las dudas y los planes de futuro, la certidumbre de lo conocido y el vértigo del cambio.  Del dolor y el conocimiento que nos saca a empellones de la infancia.  De la decepción y la derrota.

Y como en las buenas novelas, es tanto lo que se dice como lo que se oculta.  En apenas unas páginas, Hans nos explica con minuciosidad sorprendente un año de amistad entre los dos adolescentes.  Pero la personalidad y los conflictos del conde Konradin, el mundo que le rodea y sus propias percepciones sobre un contexto que poco a poco se revela aterrador, se muestran de forma velada al lector.  En el breve tiempo que dura la lectura de Reencuentro, sentimos cómo  lo más ominoso y terrible se cierne sobre el confiado y tradicional mundo del Stuttgart de principios de los años 30, sobre la predecible y segura vida del pequeño Hans, que quiere ser poeta, y sobre su familia, tan orgullosa de su patria, Alemania.  Tan orgullosa y tan ciega.  Falta muy poco para el holocausto que narrativamente se evita.

Y pasan los años, más de treinta, y nos encontramos frente al Hans adulto que recuerda su amistad adolescente, intensa y absorbente como suele ser la vida a esa edad.   Entonces, cuando intuimos que a pesar del título ningún reencuentro entre los dos amigos va a ser posible,  entendemos que todo lo que nos ha contado Hans tiene un único objetivo:  llevar al lector al momento presente del prestigioso abogado newyorkino en el que se ha convertido Hans y entender  el porqué de su desprecio ante una carta del colegio, y compartir con él sus dudas y su angustia, y temblar con él cuando por fin se arma de valor para bajar la vista hacia la carta y leer.

Por fin, el reencuentro se ha producido, y nos deja entre los labios el agridulce sabor que a menudo tiene la vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s