UNA FLOR, de Yuriko Miyamoto. Ed.Satori 2017.

Imagen de MILHOJAS

El trazo artístico de una lucha.

La literatura japonesa suele hacernos vibrar de manera exquisita, íntima, desnuda de artificio. Como Kobayashi, Yukiro Miyamoto escribe desde una tradición poco conocida, que manifiesta la fuerza que el feminismo y marxismo llegaron a adquirir en algunos escritores del Japón de la primera mitad del S.XX.

Una flor es un libro que combina la sensibilidad de la cultura japonesa con la amargura de la represión política, ideológica y policial de aquellos que extendieron  ideales de igualdad y justicia social en aquel país. No sospechábamos que entre las hojas de los arces rojizos en los atardeceres de otoño, bajo la intensa luz de la luna, escuchando el canto del grillo y el chapoteo de la rana, acariciados por el vuelo de las libélulas entre los cerezos, se consolidaba una realidad tan áspera como violenta.  La angustia vivida por aquellos quienes, como la autora, intentaron dar forma a una cultura proletaria, movidos por el feminismo, la solidaridad, el pacifismo y la crítica al imperialismo nipón que había llevado a los japoneses a la destrucción.

En los tres relatos, o novelas cortas, que integran este libro, la ficción vivida por los personajes femeninos  es el envés de la vida de la autora y de la historia de Japón antes, durante y después de la II guerra mundial. De forma novelada, conocemos esta historia pocas veces contada e injustamente desconocida. Asako es editora en el relato Una flor, sutilmente, va desvelando la incertidumbre de la propia autora ante el compromiso político con las ideas igualitarias y ante su relación personal con su amiga Yoshiko. Ambas acababan de volver de un viaje a la Unión Soviética en 1930. La autora confiesa, en la voz de Asako: “Dentro de ella brotó la flor femenina que había quedado a medio abrir” (p 61)

Esa flor abierta y fragante será Hiroko. En La planicie de Banshü la acompañamos a través de un país destrozado, en ruinas,  que acaba de firmar su rendición incondicional en el portaviones “Missouri”. Desgracia y desolación recorren el país, instalándose en todos los hogares o en lo que queda de ellos. Hiroko nos muestra  la desesperanza añadida de quienes han sufrido cárcel, tortura, persecución, por abrirse a ideales desde los que impulsar la justicia social y la  democracia. Asimismo nos desvela la presión social ejercida sobre las mujeres japonesas que habían sufrido la guerra y la dureza de una tradición implacable.

“Deseaba plasmar en una novela las emociones de una mujer, convertidas ahora en sentimientos comunes a todas las mujeres japonesas. Sin embargo, había una única razón por la cual las novelas de Hiroko serían inevitablemente prohibidas. En tanto sus denuncias como ser humano y como mujer fuesen verdaderas, y en tanto esa expresión fuese adoptada por todas las mujeres, más razones habría para que sus novelas fuesen prohibidas.”  (p 234)

Hierba del viento es el relato que cierra el libro. Hiroko vive ilusionada los días que preceden a la liberación de su marido, el dirigente y escritor marxista Jukichi, después de once años de prisión. Zarandeada por el machismo aún dominante, sobrevivirá para dar testimonio de que la lucha por la libertad y la igualdad no tienen fronteras y que, por lo tanto, nos conciernen. Yuriko Miyamoto, Hiroko, habla de la carta en la que Chéjov le insiste a su mujer Olga Kniper, para que encontrase su propio trazo de artista. Yuriko nos ha regalado el suyo y, con él, algo más de la verdad que se resiste a ser ocultada.

El trazo es el resultado de muchos elementos complejos que convergen. Pero, para que se junten, es necesario que haya un catalizador sumamente sutil. No es un mero razonamiento, no es simplemente un razonamiento. En realidad la comunión de la razón y el sentimiento es la característica del ser humano… ¿No crees? (p 355)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s