TIEMPOS DE HIELO, de Fred Vargas

tiempos de hielo¿Qué sucedería si fuésemos capaces de revivir la historia? No simplemente reconstruirla, con escenarios y actores, sino hacer brotar de nuevo los sentimientos, las pasiones encontradas, las ideas de, por ejemplo, la época del Terror de Robespierre?  ¿Qué ocurriría si pudiéramos escuchar de nuevo en la tribuna al mismo Robespierre, el que entre septiembre de 1793  y la primavera de 1794 guillotinó en nombre de la virtud a todo aquel que se oponía a la Revolución Francesa? ¿Qué pasiones se desatarían? ¿Qué catarsis o venganzas provocaría?

Esta es una de las dos hipótesis en las que se basa Fred Vargas para apuntalar su última novela policíaca Tiempos de hielo.  La otra es que existe algo misterioso, intangible y terrible en un pequeño islote de Islandia, el “afturganga”, que convoca al comisario Adamsberg para que vaya a investigar un oscuro suceso que ocurrió hace una década entre un grupo de excursionistas franceses que se acercó a ese islote y se vio cercado y aislado por la bruma, el frío polar y el hambre durante quince días.

Islandia, la guillotina, el Terror y Robespierre se mezclan en esta novela centrada en el extraño comisario Adamsberg, el que tiene un raro poder para apaciguar a los animales, el que posee una poderosa intuición para desentrañar acontecimientos que se enredan entre sí como bolas de algas, el que busca en el interior de su cabeza los pensamientos que no acabaron de ser pensados y que contienen el germen de la solución a su intricado caso.

Pero Adsberg no está solo en su extraño viaje a los hielos de Islandia y del Terror revolucionario.  Le acompañan un pintoresco grupo de policías a sus órdenes: el culto y elegante Danglard; Veyrenc, de pelo atigrado y bicolor; Mercadet, el policía con hipersomnia; Violette Retancourt, la teniente de cien kilos y fuerza colosal que es capaz de arrebatar a su jefe de las mismas garras del “afturganga”.

Está bien, adentrémonos en la novela de Fred Vargas, escuchemos de nuevo al cruel y puro Robespierre, veamos qué ocurre en ese helado islote islandés. El afturganga nunca convoca en vano.  Y su ofrenda conduce siempre a un camino.

Fred Vargas

Fred Vargas. Ilustración de Jorge Berenguer para la web Negra tinta

Fred Vargas se ha convertido en una de las escritoras imprescindibles de la novela policíaca actual.  Culta (es arqueozoóloga e historiadora) y escurridiza, apenas da entrevistas.  Si quieres leer una de las pocas que ha concedido, pincha AQUÍ.   Y AQUÍ si te apetece conocer algo más de sus novelas, especialmente de la serie cuyo protagonista es el comisario Adamsberg, uno de los detectives más especiales de la novela policíaca actual.

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