Archivo de la categoría: ESCRIBIR SIN PERMISOS

Actividades de creación.

CUESTIÓN DE PRINCIPIOS (y III)

Nos acercamos a los estantes de la biblioteca y buscamos un libro.  Un libro cualquiera.  Lo abrimos y leemos las primeras palabras, las primeras líneas, que bajan desde los ojos hacia la garganta y de ahí, pasando por los pulmones, hasta el estómago.  Y siguen hacia abajo arrastrándose por las piernas hasta que salen por los plantas de los pies.  Durante ese recorrido de los ojos a los pies, dando un rodeo por miles de millones de nuestras luminosas neuronas,  ha surgido una historia que se nos agarra a la mano y ya no podemos dejar de escribir.

Luego, cuando acabemos el libro, descubriremos que esa primera frase tenía otra lectura, la de quien la escribió primero.  Sin embargo, ahí queda la sombra de nuestra historia, agazapada entre las primeras líneas.  Y nos aturde el despliegue de posibilidades que unas cuantas palabras provocan.  La hecatombe narrativa que ofrecen unos cuantos principios.

Porque todo, en definitiva, es CUESTIÓN DE PRINCIPIOS.

(Actividad realizada por alumnos de 2º ESO, 4º ESO diversificación, 1º y 2º de Bachillerato y profesores del IES Félix de Azara,  Ha consistido en escribir microrrelatos a partir de principios de novelas. En las tres imágenes que acompañan esta entrada puedes ver a alumnos y alumnas de 2º ESO leyendo los microrrelatos expuestos en la biblioteca. En el Milhojas hemos publicado también una selección de microrrelatos de 2ºESO y otros de alumnos mayores y profesores.  En el issuu que incluimos a continuación puedes leer todas las historias ordenadas por orden alfabético del título de la novela que los ha inspirado)

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CUESTIÓN DE PRINCIPIOS (II)

Continuamos con los microrrelatos inspirados a partir de comienzos de novelas, en la actividad que hemos titulado CUESTIÓN DE PRINCIPIOS.  Si en la entrada anterior publicábamos diez microrrelatos escritos por alumnos de 2º ESO, aquí os dejamos doce creados por los alumnos de Bachillerato y por profesores.  Esperamos que os gusten. (En negrita y morado, los principios y las novelas a las que pertenecen)

 

UNA VEZ MÁS

Y esta noche puedo decir, una vez más, que he estado a punto de morir -dijo ella, mientras se desmaquillaba sus moraduras, una vez más, ante el oficial de policía-.  (Diego Lacueva, a partir de El silbido del arquero, de Irene Vallejo)

 

 

Yo no maté a mi padre, pero a veces me he sentido como si hubiera contribuido a ello.  Después de haber visto los resultados de la autopsia, me quedé helado; era cierto, mi padre se había suicidado. De repente, sus palabras regresaron a mi mente de nuevo: hijo, si vas al ejército, mi corazón no resistirá recibir malas noticias. No lo hagas. Sabéis, yo no maté a mi padre, pero a veces me he sentido como si lo hubiera hecho. Ojalá pudiera rebobinar el tiempo y tan sólo decirle: papá, he sobrevivido a los bombardeos. (Fátima Laaziri, a partir de El jardín de cemento, de Iam McEwan)

QUIERO SEGUIR LEYENDO

Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó.  Aguardaba leyendo un libro mientras hacía tiempo para entrar al vestíbulo de espera del doctor, el hombre que me iba a sanar de todos mis miedos. Según pasaba página, salía del libro y entraba en mi vida, recordaba los duros momentos que pasé para llegar a este doctor.

En un instante vi cómo una sombra asaltaba mi cuerpo y cómo su dueño asaltaba mi espacio vital; me sentí atacada, me puse nerviosa, temblorosa, y del pánico, nacido de una situación ya vivida, lancé mi libro al suelo.

Era un tipo fornido, con un aspecto amedrentador, estaba mascando un palillo, tenía un rostro fino en que se resaltaban sus ojos, con mirada perdida pero centrada en su presa. Crujía las manos como aquel que algo se trae entre ellas; su comportamiento era el de un tipo que se veía confiado, que se hacía grande delante de mí. Me analizaba, me veía mucho menos fuerte de lo que él se creía.

Imposible pasar página.    (Roberto Mas, a partir de El amante, de Marguerite Durás)

Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro. Al despertarme esta mañana, en lugar del murmullo del mar, se escuchaba el sonido de la radio y llegaba olor a café recién hecho. Al entrar a la cocina, generalmente desierta a esas horas, he encontrado a la abuela, sentada a la mesa, mirando las gotas de lluvia deslizarse tras el cristal. Hoy es el día, pensé, los médicos tenían razón, funciona. Mis sospechas parecieron confirmarse cuando apartó la mirada de la ventana y me sonrió. En efecto, me había devuelto a mi abuela, lúcida y alegre, como siempre estaba antes.

Eso pensaba yo, que era un milagro. Hasta que al día siguiente volví a escuchar el sonido del mar. Hasta que su mente volvió, otra vez, a sumirse en esa densa niebla que le impedía reconocerme.  (María Moya, a partir de La invención de Morel, de Bioy Casares)

Si vas a leer esto, no te preocupes. Al cabo de un par de páginas ya no querrás estar aquí. Así que olvídalo. Aléjate. Lárgate mientras sigas entero. Sálvate. Ahora bien, aunque creas haberte salvado, no habrás sino firmado tu propia condena, la que conlleva una existencia huidiza y cobarde, que escapa de lo desconocido. Lárgate. Sálvate. Seguirás entero. Pero habrás muerto. (Carlos García Salas, a  partir de Asfixia, de Chuck Palahniuk)

 

Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido. No hablaba de la misma manera, no se comportaba del mismo modo y sus nuevos hábitos resultaban excéntricos. Apenas dormía y no llegaba a casa hasta altas horas de la madrugada. Estaba siempre como ausente. Era como si lo hubiesen cambiado por otra persona. Como si no fuese el mismo hombre que la había salvado de la prostitución y con el que se había casado tres años atrás.

Miles de sospechas circularon por su mente. Pero decidió no darle mayor importancia, y se convenció de que todo estaba en su cabeza. Una fatídica noche, cuando salió a dejar la basura en el callejón que había detrás de su casa, encontró algo que haría que aquella noche de 1888 fuese distinta a las demás. Entre los cubos había un cuchillo ensangrentado. Un segundo después, una sombra detrás de ella. Un minuto después, un mutilado cadáver sobre el frío suelo. Al día siguiente, un titular: “Hallada otra posible víctima del destripador de Whitechapel“.  (Miguel Marco, a partir de Berta Isla, de Javier Marías)

Por supuesto, por supuesto, por supuesto, prefiero mirar el vuelo de los pájaros. El pájaro no se plantea el estar vivo: apuesto a que está más vivo que yo. Me he caído en el fango ahumado de la ciudad en que vengo a visitarnos y lo estoy haciendo mío, mío a propósito. Yo soy una niña de algodón de azufre temblando en la cornisa del cielo a la derecha de Dios, padre. Tantas cuatro paredes y tanto silencio de sombra que empiezo a pensar que la jaula soy yo. (La jaula soy yo).  (Andrea Tío, a partir de Incendios, de Wajdi Mouawad)

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el poeta había de recordar aquella tarde remota en que trepó a un árbol de La Huerta de San Vicente.  Cerró aquel día los ojos y escuchó cómo el aire susurraba entre las hojas: Fe…de…ri…co…

Los ojos otra vez cerrados.  El aire feroz de la madrugada muerde: ¡Rojo! ¡Maricón!    (Ana Buñola, a partir de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez)

Tierra ingrata, entre todas espuria y mezquina, jamás volveré a ti. Cómo imaginar un castigo así, por querer jugar con los porqués. Todavía sonreía cuando la serpentina de colores se retiró con la misma brusquedad con la que emergió aquella sombra imponente. En un instante comprendió que la perfección no era para ella. Simultáneamente, ÉL se estremeció al experimentar el arrepentimiento por primera vez. Qué humano se había sentido por un momento. Eternidad resquebrajada por la incertidumbre.

No volvería jamás. Los pies la conducían con firmeza hacia otras tierras en las que dar a luz rebeldía, resistencia, coraje. Sabía que superaría el dolor y que sus hijos llevarían preguntas cosidas a sus bocas. Por detrás, otras huellas más grandes y pesadas se sucedían con cadencia de suspiro, pero ella ya no volvería su rostro, tampoco detendría su marcha.  ¡Eva, espera! Qué tristes y extrañas sonaban auqellas palabras como disolviéndose contra el viento.  (María Jesús Picot, a apartir de Don Julián, de Juan Goytisolo)

 

LA CAIXA

Yo, señor, no soy malo, aun que no me faltaría motivos para serlo, porque por ti,  mi familia no duerme bajo un techo.  (Aaron Carbonell, a partir de La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela)

 

Todo esto sucedió, más o menos. La memoria rescata del pasado… lo que debiera haber ocurrido.

Yo… He hecho cosas que vosotros no creeríais: arrancar las cerrajas de mi antiguo instituto la madrugada del sábado. Me he visto a mí misma adolescente brillar en esta oscuridad, hacia los muros rojos del patio. Todos los momentos que quisimos vuelven esta noche a repetirse… como debieran haber sucedido. Es la hora de huir.  (Elvira González, a partir de Matadero cinco, de Kurt Vonnegut)

¿Y tú crees en serio que nuestro amor tiene alguna posibilidad?

Si te quisiese como te quiero, te diría que dejaré de quererte como te quiero; porque amarte es presente y el futuro es incierto. Porque te quiero te digo que ya no te quiero.

Sabía que si la amaba tendría que dejarla. Sabía que el amor es perenne cuando ya no se ama. La amaba tanto que dejé de amarla y así, sabía que sería eterno.  (Juan Carlos Santos, a partir de El lado oscuro del amor, de Rafik Shami)

CUESTIÓN DE PRINCIPIOS: el dinosaurio sigue aquí

Un impresionante dinosaurio en origami elaborado por el vietnamita Adam Tran (imagen tomada de su flickr)

Desde el genial Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí de Augusto Monterroso, a MILHOJAS le seducen los microrrelatos y su condensada capacidad de sugerir.

En la actividad CUESTIÓN DE PRINCIPIOS (título tomado de uno de los talleres de Raúl Vacas La Querida) le hemos propuesto a alumnos y profesores que escriban microrrelatos a partir de principios de novelas. La exposición que hemos montado con los más de setenta microrrelatos recogidos está ya a vuestra disposición en la biblioteca.  También los principios utilizados para que, si os entra el irrefrenable deseo de escribir, podáis hacerlo.

MILHOJAS comienza aquí una serie de entradas en las que os mostraremos algunos de los microrrelatos que hemos seleccionado y, en la última, un issuu con todos los presentados. Empezamos hoy con  historias escritas por alumnos de 2º ESO (pincha AQUÍ si quieres leer algunos relatos de alumnos mayores y profesores); en verde y negrita el comienzo de la novela que da pie al microrrelato.

Relájate, lee y disfruta: el dinosaurio sigue aquí.

 

 

Llamadme Ismael, gritó mi primo por última vez, mientras le caía una bomba encima.  (Cristian Caso, a partir de Moby Dick, de Herman Melville)

 

Salí de Munich a las 8.35 de la noche del 1 de mayo y llegue a Viena a primeras horas de la mañana. Mi inquietud no disminuía. Aunque intentaba tranquilizarme, sentía cómo la gente me miraba atentamente. Al llegar al hotel el recepcionista dijo: “¡Señora Martínez, le estábamos esperando”.   Mi corazón se aceleró.  “Ya me han descubierto” pensé . Pero tendió una mano donde únicamente estaban las llaves de la habitación . Al entrar, abrí mi maletín y dije en voz alta  “el atraco al Banco de Munich ha sido un éxito”.  (Lucía Júlvez, a partir de Drácula, de Bram Stoker)

 

La mujer que iba a morir se llamaba Hortensia.  El sol caía en un estruendoso despliegue de rojos, anaranjados y amarillos que tan solo se veían a través de la pequeña ventana…  Probablemente pensó que jamás había visto un atardecer tan bello.  ¿O será que nunca levantó la vista al cielo?

La repentina aparición de una mariposa interrumpió su mirada y sus pensamientos. Ella la miró y supo que aquel ejemplar era el más hermoso de todos cuantos había conocido.

El ruido de la palanca interrumpió el fluir de su pensamiento: Solo por ese día, que iba a ser el último de su vida, le había sido otorgado el don de conmoverse ante tanta belleza.

Segundos después, la mariposa se oscurecía a medida que sus cansados párpados decaían al mismo tiempo que su pulso.  (Violeta Rubio, a partir de La voz dormida, de Dulce Chacón)

 

TRUCO O TRATO

Todo el mundo creía que estaba muerto, al verme verde, sin brazos y con medio cerebro fuera. Después de que la gente huyera despavorida, seguí pidiendo caramelos. (Marcos Clavería, a partir de El libro de las ilusiones, de Paul Auster)

 

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Lo que siempre había sido. Por fin volvía a su confortable y viscoso estado natural después de haber pasado unos cuantos días atrapado en el cuerpo de un hombre.  (Paula Gil, a partir de La metamorfosis de Kafka)

 

EL TIEMPO DE LA INFANCIA

Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Eran las tres de la madrugada cuando, de repente, se levantó; no sabía qué era lo que estaba haciendo a esas horas. En fin, el caso es que, de pronto, se le vinieron pensamientos a la cabeza, así sin más. Él estaba recordando momentos de su infancia, así que sacó sus juguetes favoritos y se puso a jugar.

Eran ya las cinco de la mañana, el joven no se había dado cuenta del tiempo que había pasado. Pasaba lo mismo todas las madrugadas, hasta que en una de ellas, se miró en el espejo y diciéndose a sí mismo replicó: Yo siempre seguiré siendo un niño por dentro, aunque por fuera no lo sea.  (Carolina Ballesteros, A partir de El camino, de Miguel Delibes)

 

Al día siguiente no murió nadie.  Me alegré, pero seguíamos en su sótano.  Tenemos miedo. Pasamos toda la noche aquí.  Solo de pensar que mis padres creen que estoy disfrutando de un viaje mientras permanezco en este infierno, se me rompe el corazón. Qué será de mí. Nadie va a venir a salvarnos. (Yasmine Abelkebir, a partir de Las intermitencias de la muerte, de José Saramago)

 

Nací cuando mis padres ya no se querían. Aquella noche mágica para ellos y terrible para mí, fue el inesperado comienzo de mi desgracia. Nueve meses más tarde estaba yo, lleno de odio y asco. El mundo contra mí.  (Sara Lahoz, a partir de Paraíso inhabitado, de Ana María Matute)

 

LES HISTOIRES D’AMOUR SONT COMME LES VOYAGES EN TRAIN

Escribir bien es un desafío, escribir en otro idioma es un reto que los alumnos de Francés 2º de Bachillerato han logrado a partir de este vídeo de Fabien Marsaud. Conocido como “Grand corps malade”, este cantautor de poesía SLAM eligió  su nombre reririéndose a su discapacidad y a su metro ochenta de estatura. Os presentamos su creación Les voyages en train y los maravillosos relatos que la alumnas  Andrea Tío y Blanca Ejarque han escrito inspirándose en ella. MILHOJAS est émerveillé.

LA ECONOMÍA EN NUESTRAS PALABRAS

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CELEBRANDO LA FILOSOFÍA

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EL UNIVERSO Y YO (2ª Parte)

Constelaciones enamoradas de una mujer. Joan Miró

“En cada ser humano, en cada individuo, se contempla un mundo, un universo.” Giordano Bruno (1548-1600)

El universo es así, generador incansable de galaxias, dimensiones, sagas y, como en este caso, segundas partes. Nuestros alumnos Mariamu Cham; Andrea Tío; Sergio Badules, Marta Aguilar; David Aller e Irene Mendoza nos muestran lo que contemplan desde su “telescopio de ideas y palabras”. Ellos han hecho del universo una cuestión personal.

EL UNIVERSO Y YO (1ª Parte)

imagen: Unsplash

El cosmos, el universo como un todo ordenado, viviente, fue lo que causó admiración en los primeros que filosofaron. Sus preguntas sobre lo uno y lo múltiple, lo permanente y lo cambiante, dieron lugar a unas propuestas filosóficas que tienen más poesía de lo que suponemos y que inauguraron un saber al que le debemos las explicaciones racionales de la realidad. Han pasado veintisiete siglos y hoy, como en el principio, la razón humana sigue necesitando ensanchar horizontes. Sigue leyendo

TRABAJAMOS SOBRE EDGAR ALLAN POE

Terminamos esta serie de entradas sobre Edgar Allan Poe con el estupendo trabajo del grupo de 4ª ESO (enseñanzas aplicadas), que han investigado y escrito sobre diferentes aspectos del escritor: vida, literatura, humor, estilo…

“Si cada autor de una historia en algo deudora de Poe pagase una décima parte de los honorarios que recibe por ella para un monumento al maestro, se podría hacer una pirámide tan alta como la de Keops” dijo sobre Poe  Arthur Conan Doyle.   Nosotros no construimos pirámides, pero esperamos que poco a poco, todos nuestros alumnos lean al gran maestro del terror.

EL VALOR DE DISERTAR

MILHOJAS os presenta la disertación que la alumna María Pardillos Celeméndiz escribió en la fase nacional de la Olimpiada de Filosofía.  Con este ensayo afrontó el vértigo, durante hora y media y lidió con un tema tan inquietante y complejo como: Nuevas tecnologías e identidad humana.

Qué complicado es aprender a disertar. La disertación o ensayo filosófico no es una prueba más. Los que nos hemos enfrentado a ella lo sabemos bien. Como principiante, te hace pasar por estados mentales muy diferentes, ante un folio que pocas veces se muestra tan acechante y retador como cuando espera nuestro ensayo. Pues bien, la práctica no mejora esta situación inicial, pero sí los resultados. Sigue leyendo

SOMOS RAROS. Microrrelatos (que tienen un poquito de ti)

Marina Núñez es artista y profesora en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Vigo. En sus creaciones podemos asomarnos a la impureza, el desequilibrio, el trastorno que va unido al ser humano. En ellas, los sujetos humanos se deforman y alejan del canon, como un intento constante de huida de sí mismos. Ante ellas, sentimos y comprendemos que lo ajeno, la “otredad” forma parte de nosotros mismos. ¡Qué perturbadora es la contemplación de sus locas, sus ciborgs, sus sirenas…! Sigue leyendo

Y EL VIAJE SIGUE…

niños mirando al mar y barcos

La intuición ya susurraba al oído del viajero que la travesía por el vasto océano de Milhojas, no lo iba a dejar indiferente  y ahora que se avistan en el horizonte las costas del final del trayecto, es hora de constatarlo.

Milhojas ha insuflado un soplo de brisa  fresca y llenado de experiencias, lecturas e imágenes,  el cuaderno de bitácora del viajero. Y sobre todo y como no podía ser de otra manera, impagables compañeros de viaje.  Como todo ente virtual, Sigue leyendo

“NUNCA VOLVERÁ A SER FINALES DE ABRIL DE 2016”

María, a punto de comenzar el viaje.

María, a punto de comenzar el viaje.

(Texto escrito por María, de 4º ESO, una de nuestr@s alumn@s que participó en el viaje a Londres que organizó el instituto.  Si pinchas en la foto puedes leer la entrada en su blog de clase y disfrutar del vídeo al que pertenece esta foto.)


82 Perry Rise  / London SE23 2QL
REINO UNIDO

Domingo, 24 de Abril 6:30 AM

Londres se despierta entre nubes de algodón sucio. Los débiles rayos de luz se cuelan por las pesadas cortinas rosas de la habitación. El vaho de los cristales difumina la silueta de la ciudad: hileras de casas victorianas, de un desteñido color pastel, y en la parte delantera, jardines descuidados donde despuntan los tulipanes como manchas de colores entre las malas hierbas. Sigue leyendo

LA IMPACTANTE EXPERIENCIA DE “LA OLA”

Hace poco los alumnos de 4º del instituto participaron en una actividad de Caixaforum. Fuimos allí para ver la película “La Ola” y asistir a un posterior debate. La película está inspirada en hechos reales que tuvieron lugar en 1967 en el instituto de Palo Alto (California), cuando  el profesor  Ron Jones   llevó  a cabo un experimento después de que  uno de sus alumnos le preguntase cómo fue posible que los alemanes hubiesen seguido tan fácilmente a Adolf Hitler. A partir de ahí y durante una semana se desarrolló “La Tercera Ola”. Sandra Abós de 4º A nos recomienda esta película y nos da su visión de ella.

La_ola-831812097-largeLa Ola dirigida por Dennis Gansel y producida en 2008, es una película de drama alemana basada en una historia real, en el experimento de la Tercera Ola.

¿Es posible que se genere una dictadura totalitaria durante una democracia?, así empieza la película, en un instituto de Alemania, con esa pregunta, que el profesor Reiner Wagner hace a sus alumnos. Ellos responden que “no” y él les propone realizar un experimento pedagógico. El proyecto tiene como objetivo vivir lo que significa estar bajo un régimen autocrático. Sigue leyendo

¿PERDEDORES? Vídeo de Naiare Rodríguez para la III Olimpiada Aragonesa de Filosofía

Hace unas semanas, alumnos y profesores del centro, acudimos a la entrega de premios de la III Olimpiada de Filosofía de Aragón. Conseguimos puestos francamente buenos en cada uno de los ámbitos a pesar de no alcanzar el oro. Eso sí, cabe decir, que hemos de aplicarnos el tema desarrollado en los vídeos, el cual era: ¿Perdedores?

Pienso que no. Todos y cada uno de nosotros hemos aprendido y reflexionado con cada uno de nuestros trabajos. En la modalidad audiovisual,  he de decir que el tema me llamó la atención desde el primer momento. La palabra “perder” me transmite mucha energía a pesar de que muchos penséis lo contrario. Cuando pierdes, ganas, cuando pierdes, aprendes, cuando pierdes, avanzas. Sigue leyendo