AQUI YACEN DRAGONES, de Fernando León de Aranoa

AQUI YACEN DRAGONES, de Fernando León de Aranoa.                          Seix Barral, Biblioteca Breve. 2013.

Dragones, la palabra dragones nos traslada a un tiempo arcaico de lugares desconocidos. Los dragones habitan un pensamiento mágico que han conquistado aprovechando la flaqueza del conocimiento. Allí permanecen camuflados de misterio, esperando pacientemente a aventureros que sueñan con alcanzar los límites de la realidad.

Pacientes y ordenados yacen los relatos que Fernando León de Aranoa ha creado en este libro, esperando que los lectores se adentren en sus profundidades. En ellos, las plazas y calles llevan el nombre de tus experiencias vividas y soñadas. Los aeropuertos, las estaciones de tren, funden el espacio y el tiempo del que estamos hechos. María muere llevándose consigo un universo. Los emigrantes regeneran la esperanza que han perdido. Los sueños de Abdel navegan en el desierto impulsados  por el deseo de libertad de su pueblo. El tiempo transcurre escapándose de los relojes. La derrota del boxeador es la de nuestras vidas, frágiles pero luchadoras.

El autor es director de cine, en sus películas, Familia, Barrio, Los lunes al sol, Princesas, nos mostraba cómo de la percepción de lo cotidiano construimos la esencia de lo que somos. Algo inaprensible pero sólido que también está presente en estos relatos. Por ello, cuando los leemos, tenemos la paradójica sensación de leer ficciones muy reales, como si explorásemos un mundo submarino que no por más fascinante fuera menos real. Y como hay una sonoridad que nos envuelve al ser leídos, si imagino una banda sonora para Aquí yacen dragones, sería la de los sonidos que creería percibir en el fondo del mar.

Al principio del libro, una frase de la Poética de Aristóteles revaloriza la realidad que queda fuera de los márgenes, de las fronteras, de las delimitaciones: “Es probable que a veces sucedan cosas al margen de lo probable”.  Veinticuatro siglos más tarde, el filósofo francés M.M-Ponty decía de los pintores que reinventaban la percepción de las cosas desde la dimensión invisible de la realidad: “Porque profundidad, color, forma, línea, movimiento, contorno, fisonomía son ramajes del Ser, y porque cada uno de ellos puede traer consigo la mata entera, no hay en pintura “problemas” compartimentados, ni caminos verdaderamente opuestos, ni “soluciones” parciales, ni progreso por acumulación, ni opciones sin regreso. Nunca se excluye la posibilidad de que el pintor retome uno de los emblemas que había descartado, desde luego, haciéndole hablar de otro modo”. (M.Merleau-Ponty. Le visible et l’invisible. Cap V)

Cuando volvamos las últimas páginas de Aquí yacen dragones, no nos sorprenderán los deseos incontenibles de bucear en nuestra realidad cotidiana, de estar atentos a los detalles, a los espacios entre líneas, a los silencios, a los márgenes. Quién sabe si una metamorfosis se va produciendo en nosotros y al final, pacientes y ordenados, nos convertimos en dragones camuflados de misterio.

Aquí tienes una entrevista a Fernando León de Aranoa que no deberías perderte…

http://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-2/pagina-2-fernando-leon-aranoa/1732888/

Anuncios

Una respuesta a “AQUI YACEN DRAGONES, de Fernando León de Aranoa

  1. Magnífica reseña. Creo que es el libro perfecto para regalo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s