MODELOS DE MUJER, de Almudena Grandes

MARÍA PERISÉ, alumna de 2º de Bahillerato, nos presenta el libro de relatos Modelos de mujer, de Almudena Grandes.

“Si alguna vez la vida te maltrata, acuérdate de mí, que no puede cansarse de esperar aquel que no se cansa de mirarte” (Luis García Montero) (pág. 135)

 

Aunque estas palabras no corresponden en sí al desarrollo del libro (dedicatoria de Luis García Montero en el microrrelato “El vocabulario de los balcones”) si que podemos considerarlas como el preludio de lo que encierra el libro de Almudena Grandes.

No hay nada más cierto como el título de este apasionante libro Modelos de Mujer. Cada una de nosotras somos únicas e irrepetibles, modelos de una manera de ser, de vivir, aunque muchas veces tengamos una venda en los ojos que no nos deja ver o separar la realidad de la ficción, lo bueno de lo malo.

En él y a través de siete relatos, la autora nos sumerge en unos mundos, en unas vidas de siete mujeres. Siete relatos y siete mujeres que en distintas edades y circunstancias se enfrentan a hechos extraordinarios, difíciles muchas veces de entender o de justificar.

Son relatos independientes entre sí, pero que tienen en común un mundo, un mundo de soledad, de superación o de indiferencia, de ganas de vivir para seguir adelante, para vencer a la muerte o a la desidia que muchas de nuestras protagonistas muestran.

Problemas de nuestra sociedad reflejados a lo largo del libro con un lenguaje sencillo y coloquial que no deja indiferente a nadie. ¿Quién alguna vez no ha dejado de comer por amor, por gustar a su amado? (“Malena una vida hervida” (… ) dejé de comer a los quince años, ¿sabe usted? (…) Y todo por amor, que ya es triste…” (pág. 77), ¿o qué madre no hace todo por su hija, por su única hija aunque en ello vaya su total destrucción? (“Amor de madre” (…) y todos mis sacrificios habrán servido para algo, porque, a ver… ¿Qué no haría una madre por su única hija?) (pág. 134)

Son sólo dos muestras de dos relatos, de unas verdades que duelen, de mundos paralelos, de dolor, de realidades rotas. Son siete relatos sobre vencer a la muerte y en una palabra, de buscar tu destino a tu favor.

“La venganza sabía a mermelada de moras” (pág. 122)

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