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CUANDO TENGO MIEDO, A VECES, SACO UN LIBRO

lecturas, activas o en reposo_ Toshiyuki Enoki

La ilustración es de Toshiryuki Enol (http://enokitoshi.blog88.fc2.com/)

Nos pilla el final de esta larga segunda evaluación con un pequeño tesoro que tenemos guardado desde hace meses. No es solo una redacción de clase de 2º ESO, escondida entre un montón que no se acaba nunca para corregir en una tarde -creo recordar- del mes de enero.  Es también una pequeña confesión, delicada, simple, rotunda; es la breve historia de una lectora; es la convicción de que la pasión por la lectura es la misma, independientemente de la edad o la condición.  Es una de esas grandes sorpresas que hace que las interminables y aburridas tardes corrigiendo redacciones y trabajos tengan sentido.  Seguro que muchos de los que amáis los libros os sentís plenamente identificados con el último párrafo.  Que la disfrutéis.

Con esta entrada os decimos “hasta luego”, concretamente hasta el día del libro, día previo a la vuelta a clase después de las vacaciones de semana santa.  Descansad, relajaos y… buscad un buen libro que leer.

LOS LIBROS

A mí me gustan los libros, especialmente los románticos porque sé poco de eso.  Cuando me aburro en casa saco el libro que suelo coger de la biblioteca del instituto  (sobre todo si mi madre no me permite realizar ciertas cosas, como ver la televisión o navegar en internet).  Creo que los libros son iguales que una serie, pero escrita.  A veces me sorprendo cuando veo un libro grueso y me doy cuenta de que, si me gusta, me lo leo casi sin darme cuenta.  Cuando me gusta de verdad un libro, me lo leo en una semana.  No me suelen gustar los libros de ciencia ficción ni de cosas relacionadas con eso, porque son de imaginación muy extrema, y yo, sin embargo, prefiero la tranquilidad.  Empecé a leer hace poco, cuando el profesor de Lengua y Literatura nos mandaba libros para leer, entonces yo me cogí uno de la biblioteca que se titula Bajo la misma estrella, de John Green, que es muy romántico y triste y me hizo llorar y reír y me dio mucha pena el final.  Y también leí Una canción para ti, Diez cosas que hicimos, Refugio, Si tú me dices ven, lo dejo todo… pero dime ven, El corazón de Hannah, Siempre contigo, y ahora me estoy leyendo El diario de Ana Frank.

Cada uno cuenta experiencias de diferentes jóvenes de edades aproximadas entre quince, dieciséis o dicisiete años, y es que me gusta leer libros de más mayores para aprender y recordar para siempre cómo cada uno de los jóvenes pasa su vida.  Cada vez que leo uno, tengo ganas de leer más y más, pero no se puede leer todo el tiempo porque las personas tenemos muchos deberes y obligaciones.

A veces me quedo hasta tres horas seguidas leyendo, hasta que escucho a mi madre gritar.  Se me suelen cansar los ojos de tanto ver letras y papel blanco.  Sin los libros me siento vacía, sin amar la vida y súper mega ultra aburrida.  Cuando tengo miedo, a veces, saco el libro del cajón y lo abrazo profundamente hasta que llega a mi corazón y, en ese momento, me da seguridad y duermo feliz.  

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AQUI YACEN DRAGONES, de Fernando León de Aranoa

AQUI YACEN DRAGONES, de Fernando León de Aranoa.                          Seix Barral, Biblioteca Breve. 2013.

Dragones, la palabra dragones nos traslada a un tiempo arcaico de lugares desconocidos. Los dragones habitan un pensamiento mágico que han conquistado aprovechando la flaqueza del conocimiento. Allí permanecen camuflados de misterio, esperando pacientemente a aventureros que sueñan con alcanzar los límites de la realidad.

Pacientes y ordenados yacen los relatos que Fernando León de Aranoa ha creado en este libro, esperando que los lectores se adentren en sus profundidades. En ellos, las plazas y calles llevan el nombre de tus experiencias vividas y soñadas. Los aeropuertos, las estaciones de tren, funden el espacio y el tiempo del que estamos hechos. María muere llevándose consigo un universo. Los emigrantes regeneran la esperanza que han perdido. Los sueños de Abdel navegan en el desierto impulsados  por el deseo de libertad de su pueblo. El tiempo transcurre escapándose de los relojes. La derrota del boxeador es la de nuestras vidas, frágiles pero luchadoras.

El autor es director de cine, en sus películas, Familia, Barrio, Los lunes al sol, Princesas, nos mostraba cómo de la percepción de lo cotidiano construimos la esencia de lo que somos. Algo inaprensible pero sólido que también está presente en estos relatos. Por ello, cuando los leemos, tenemos la paradójica sensación de leer ficciones muy reales, como si explorásemos un mundo submarino que no por más fascinante fuera menos real. Y como hay una sonoridad que nos envuelve al ser leídos, si imagino una banda sonora para Aquí yacen dragones, sería la de los sonidos que creería percibir en el fondo del mar.

Al principio del libro, una frase de la Poética de Aristóteles revaloriza la realidad que queda fuera de los márgenes, de las fronteras, de las delimitaciones: “Es probable que a veces sucedan cosas al margen de lo probable”.  Veinticuatro siglos más tarde, el filósofo francés M.M-Ponty decía de los pintores que reinventaban la percepción de las cosas desde la dimensión invisible de la realidad: “Porque profundidad, color, forma, línea, movimiento, contorno, fisonomía son ramajes del Ser, y porque cada uno de ellos puede traer consigo la mata entera, no hay en pintura “problemas” compartimentados, ni caminos verdaderamente opuestos, ni “soluciones” parciales, ni progreso por acumulación, ni opciones sin regreso. Nunca se excluye la posibilidad de que el pintor retome uno de los emblemas que había descartado, desde luego, haciéndole hablar de otro modo”. (M.Merleau-Ponty. Le visible et l’invisible. Cap V)

Cuando volvamos las últimas páginas de Aquí yacen dragones, no nos sorprenderán los deseos incontenibles de bucear en nuestra realidad cotidiana, de estar atentos a los detalles, a los espacios entre líneas, a los silencios, a los márgenes. Quién sabe si una metamorfosis se va produciendo en nosotros y al final, pacientes y ordenados, nos convertimos en dragones camuflados de misterio.

Aquí tienes una entrevista a Fernando León de Aranoa que no deberías perderte…

http://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-2/pagina-2-fernando-leon-aranoa/1732888/

GIRLS WITH BOOKS

¡¡¡¡Va por NOSOTRAS!!!!

PERSONAS COMO YO, de John Irving

Personas como yo. John Irving.  Ed. Tusquets, 2013.                                                   In one person. John Irving, Hardcover, Published May 8th 2012 by Simon & Schuste.

In One Person                            personas-como-yo              

Personas como yo (In one Person) es un libro que quizá no deberías leer si no has deseado alguna vez tener otra vida, otra lengua, otra cultura, otra familia, otros amigos, otro planeta, otro sexo, otro amor, otro yo. Pero tú, lector, quizás seas uno de esos seres maravillosos y valientes que, a fuerza de aderezar la vida, la ama en toda su variedad. Si te reconoces en esto, abre este libro de John Irving que hará tu mirada más libre y tolerante, pues es de esos libros que revelan el descubrimiento de uno mismo a través de sus relaciones con otras personas, otras personas que tienen algo de mí y yo de ellas.

Recuperamos la década de los 50 en una pequeña localidad de la Nueva Inglaterra, donde Billy afronta su adolescencia preguntándose por la huida de su padre biológico y la inconfesable y desconcertante atracción sexual que empieza a sentir por su padrastro. Las obras de teatro de Shakespeare y de Ibsen, que ensaya la pequeña compañía formada por su abuelo, otros miembros de la familia, amigos y aficionados al teatro, así como el deseo de llegar a ser un escritor como Charles Dickens, empujan a Billy hasta la biblioteca de su localidad. Allí trabaja Miss Frost, la bibliotecaria que le guiará en sus lecturas y despertará en él, de nuevo, el deseo sexual. Descubrir su bisexualidad es para él un problema complicado de plantear, no digamos de resolver.  La reacción de su  madre, el maltrato psíquico del Psicólogo de la institución escolar, o el cruel acoso de un atractivo compañero de clase que no llegará a desaparecer del todo de su vida, no le impedirán descubrir por sí mismo que tendrá que arriesgarse a vivirla sin renunciar a un ápice de felicidad. Billy cuenta con su propia inteligencia, con  la fuerza que la transmiten las lecturas de Dickens, Flaubert, James Baldwin y con la amistad de Elaine para convertirse en adulto y aprender a vivir con la libertad y la dignidad que corresponde a todo ser humano hetero, homo, bisexual o transexual. Pero el misterioso pasado de Miss Frost, su secretísima vida privada, eran como un anticipo de  las experiencias que  Billy estrenaba por entonces… qué difícil parecía todo, y eso que la vida acababa de comenzar.

A estas alturas de la novela, empezamos a comprobar que los auténticamente seducidos por la historia, los personajes, el humor, el drama, el pulso narrativo somos nosotros. Pero estábamos advertidos, si no lo hubiésemos deseado alguna vez, no estaríamos sumergidos en sus líneas, no sentiríamos la necesidad de avanzar entre ellas, de conocer a todas esas personas con las que Billy va a crecer y envejecer en diferentes lugares de EEUU y Europa. Una estancia de estudios en Viena, un verano por Europa, San Franciso, N.York , Madrid, Vermont, serán los lugares donde vivirá encuentros, desencuentros, reconciliaciones y despedidas. Algunas muy amargas, como las de los amigos a quienes el SIDA terminó matando después de someterles a la tortura física y, sobre todo, social, de verse tratados como despojos humanos. Lector, qué difícil va a ser mantener la lectura de estos capítulos sin emborronarla de lágrimas. Un consejo, deja el libro por un momento, escucha  “For the mountains shall  depart” del Oratorio “Elijah” de Mendelssohn, que Elena cantaba para decirles adiós con  la dignidad que toda persona merece.

Una despedida emocionante, después del encuentro con su padre en Madrid, impulsará a Billy a volver a su pequeña ciudad de origen.  Las palabras de Miss Frost siguen resonando en él:  “Mi chico querido, por favor, Miss Frost me había dicho, no me etiquetes, no me conviertas en una categoría antes de conocerme! Nunca lo olvidé.”   (“My dear boy, please don’t put a label on me – dont make me a category before you know me! Miss Frost had said to me; I’ve never forgotten it” ) Ya es un escritor internacionalmente reconocido, desea  implicarse, enseñar a través de la literatura todo lo que ha aprendido del deseo, el amor, la pérdida, la identidad, para proteger a chicos y chicas, personas que son como él, como nosotros, lector.   
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En este enlace podrás ver a John Irving, presentándonos su libro “In one persone”, a través de su protagonista Billy Abbott.                                                                                          http://john-irving.com/john-irving-introduces-billy-abbott/

LA ABADESA DE CREWE, de Muriel Spark

La abadesa de Crewe. Muriel Spark. Contraseña editorial. 2012.

Hermanas, sean sobrias y vigilencubiertacontrase–adoctor.indd

Con este ruego terminan las intervenciones de Alexandra, la recién elegida abadesa de Crewe, ante su congregación benedictina. La abadía se había convertido en una suculenta “delicatesen” que dos hermanas, Alexandra y Felicity querían saborear. Ambas se habían propuesto ocupar el puesto de abadesa que acababa de quedar vacante por la muerte de Hildegarde.

Alexandra, noble, altiva, elegante, inteligente, cultísima y apasionada de la poesía metafísica inglesa, observadora inflexible de la tradición, no contaba con la competencia de la mediocre Felicity, a quien desprecia bastante más de lo que demuestra. La hasta entonces subpriora de la Abadía estaba imbuida de un halo de excelencia tal, que no iba a consentir que una hermana de rango inferior torciera su plan. De sus manos, la congregación entraría en la mitología. Sólo precisaba de un buen sistema de escuchas para controlar las conversaciones de información valiosa. Para ello contaría con  la complicidad de las hermanas Walburga y Mildred, sus manos ejecutoras, también con un chivo expiatorio, la hermana Winifrede, de gran simpleza y fácilmente manipulable. Además, el camino de Alexandra hacia el poder se aderezaba y realzaba con una impecable campaña exterior, la que realizaba con sus proezas en las partes más conflictivas y desoladas del planeta la filósofa hermana Gertrude.

A la muerte de Hildegarde, Felicity ve la oportunidad de reformar la abadía desde sus normas y principios hasta sus usos y costumbres. Ha descubierto el amor carnal y en la superficial y generosa forma de entenderlo izará su bandera progresista. Durante las sesiones de costura, intentará contagiar de entusiasmo renovador y de la necesidad de amor a sus compañeras. No sospecha que las paredes oyen y que tras ellas hay un cerebro femenino y maquiavélico que maquina cómo hacer jirones su bandera, valiéndose de todo lo que haga falta, sin escrúpulos.

“Ocultar, esconder, cubrir, encubrir, tapar, disimular, envolver, ofuscar, sofocar, enmascarar, disfrazar, guardar, eclipsar, mantener en la ignorancia, cegar, embaucar, mistificar, fingir, desconcertar, confundir, azarar, apabullar, reservar, suprimir, engatusar, etc.” (p 100)

Con agudeza, sensibilidad, encanto y sentido del humor, Muriel Spark nos deleita y recuerda que en los aledaños del poder todo puede valer para llegar a ostentarlo y perpetuarse en él. En un mundo como el nuestro, en el que se pretende tener el control de la información, la abadía de Crewe puede simbolizar el gobierno, un partido político, un sindicato o una empresa. Así que, por lo que nos toca, “lectores, seamos sobrios y vigilemos”.

LA TV PÚBLICA QUE ANIMABA A LEER

Esta vez MILHOJAS recupera un vídeo muy breve y directo del magnífico programa infantil de los 80 “La bola de cristal”. En él se animaba a los niños a leer, sin contemplaciones ni complicaciones:

La Bola de Cristal fue el primer programa infantil que sentó a los niños con sus padres delante del televisor. Los electroduendes, el librovisor de Alaska, los acordes en espiral, la cuarta parte, los monográficos de Truca hicieron las delicias de los pequeños y no tan pequeños de la casa.

Haciendo click en el siguiente enlace veréis al mismísimo Julio Verne y sus increíbles personajes, gracias al librovisor de Alaska.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/television/librovisor-vidas-ejemplares-julio-verne/611406/

A disfrutar, con La bola de cristal!!

SUEÑO, de Haruki Murakami

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Una de las ilustraciones de Kat Menschik para Sueño, de Murakami

SUEÑO.  Haruki Murakami.  Libros del zorro rojo.  Noviembre, 2013.  Traducción de Lourdes Porta.    Ilustraciones de Kat Menschik.
 
 

Para hablar de este libro no sé muy bien por dónde empezar, si por el inquietante texto de Murakami o por las todavía más inquietantes ilustraciones de Kat Menschik.  Sueño, un cuento que se publicó por primera vez en 1990, es una historia sobre la  falta de sueño.  O más bien sobre cómo el  insomnio puede convertir una vida anodina en una vida auténtica.  Pero un insomnio extraño, que no supone cansancio ni malestar, sino simplemente más horas aprovechables para vivir.  A la protagonista de este relato largo es precisamente eso lo que le pasa: después de sufrir esa desagradable sensación que se llama “parálisis del sueño”, descubre que no puede dormir y, al principio, utiliza esas inesperadas horas extras para leer, o más bien releer, Ana Karenina, descubriendo en ese libro múltiples lecturas que le habían pasado desapercibidas.  Entonces descubrimos que esa vigilia ininterrumpida le dota a la mujer insomne de una especial conciencia, vitalidad, plenitud y belleza, como si fuera capaz ahora de vivir plenamente (“Una vida desprovista de la sensación real de que estás viviendo, por más que se prolongue, no tiene ningún sentido”, me dije.  “Ahora lo veo con total claridad“), como si estuviera viviendo ahora su auténtica y lúcida vida.

Haruki Murakami consigue envolver todo el relato en una atmósfera onírica, perturbadora, confusa… que Kat Menschik sabe captar a la perfección, en unas ilustraciones azules, blancas y plateadas que hay que mirar y remirar porque descubren y desarrollan aspectos escondidos de la historia, creando una extraña simbiosis entre texto e ilustraciones.

LA EXTRAÑA DESAPARICIÓN DE ESME LENNOX, de Maggie O’Farrell

portada de la extraña desaparición de esme lennox¿Dónde empieza realmente una historia?  La de Esme Lennox comienza en un baile de nochevieja, allá por los años 30 del siglo pasado, en algún lugar de Escocia.  O quizá no, quizá empiece mucho antes, en la India.  Lo que sí sabemos seguro es dónde acaba.  Acaba en una mujer anciana que mira a través de una ventana con barrotes.

La extraña desaparición de Esme Lennox es una novela intensa que crece a cada página que pasa.  Si estamos bien atentos, la descubrimos llena de ruidos que podemos escuchar (el zumbido de un insecto, un taconeo por el pasillo, la música de un baile, un grito que termina en súplica -“¡No me dejes aquí! ¡Por favor! No, por favor.  Seré buena, lo prometo.“).  Llena de imágenes que perduran en nuestra mente bastante tiempo después de cerrar la última página (un vestido de terciopelo rojo, unas piedras lanzadas al aire, una mujer que sale de una habitación, una niña acurrucada en un rincón con un bebé en brazos, una mantita verde, las huellas de mordiscos en los barrotes de una cama, un cojín de color burdeos con ribetes dorados…).  Llena de sensaciones a ras de piel (la silla incómoda, las ataduras demasiado prietas, el roce de la seda por el cuerpo, el abrazo desesperado, el ahogo en el mar, el frío intenso de un húmedo día de niebla). Pero sobre todo es una novela corta que deja una larga sensación amarga.

Una mujer dolorosamente lúcida desgrana sus recuerdos.  Su hermana, enferma de alzheimer, nos muestra retazos de recuerdos inconexos.  A través de ambas, una historia cada vez más desasosegante se va dibujando poco a poco ante los ojos atónitos del lector, el único que al final conoce la totalidad de los acontecimientos. Estamos ante la historia de una mujer que no se pliega a las convenciones sociales, que es diferente, que quiere ser feliz.  Es una novela sobre la búsqueda de la felicidad, sobre la presión de la sociedad sobre el individuo que se sale de lo socialmente correcto (esa Esme de dieciséis años que se revuelve contra las convenciones sociales habría hecho buenas migas con aquella Adela de La casa de Bernarda Alba…).

Al terminar de leer, un pequeño escalofrío nos recorre la piel, y casi es inevitable pensar: ¿Alguna mujer habrá tenido que sufrir alguna vez algo parecido a lo que describe la novela? Y tanto en la Escocia de principios del siglo XX, como en nuestro momento actual o en cualquier otro momento: ¿Quién dicta cuáles son las normas? ¿Y a costa de qué hay que cumplirlas?  ¿Quién sentencia en cada momento qué es lo que está bien y qué es lo que está mal? ¿Quién decide hasta dónde se puede llegar para ser feliz?  ¿Cuál es la consecuencia de atreverse a decir que no?

En la primera página hay dos citas que apuntan hacia lo que será el corazón de la novela: una de Emily Dickinson y otra entresacada de La edad de la inocencia, de Edith Wharton.  Esta última dice: “Yo no podría ser feliz a costa de una injusticia cometida contra otra persona.  ¿Qué clase de vida cabría edificar sobre tales cimientos?”. 

La extraña desaparición de Esme Lennox nos lo cuenta.

HÉCUBA

hecuba-cartelEn estos tiempos desafortunados de crisis, compadreos políticos, guerras terribles, los clásicos griegos  nos aportan todavía un poco de dignidad y nos hacen comprender que la esencia del ser humano, para bien y para mal, apenas ha cambiado en estos últimos 2.500 años. Hemos podido disfrutar este fin de semana en el Teatro Principal de Zaragoza, de Hécuba, tragedia de Eurípides del año 424 a.C.,  dirigida por José Carlos Plaza y maravillosamente protagonizada por Concha Velasco, dando vida a una Hécuba desgarrada  y desesperada. 

Hécuba fue la esposa de Príamo, rey de Troya.  Saqueada y vencida la ciudad, pasa de ser reina a ser una troyana más, esperando en la playa a que los griegos, convertidos en amos, se las lleven como esclavas fuera de su patria para no volver jamás.  Hécuba, que ha perdido en la guerra a su marido y a sus hijos Paris y Héctor, debe resignarse ahora a  entregar a Políxena, la única hija que mantiene a su lado: va a ser degollada para, con su sacrificio, honrar el alma de Aquiles. Cuando Hécuba se dispone a darle sepultura, las aguas del mar le devuelven el cadáver de su hijo menor, que ha sido asesinado por la codicia de quien debía ser su protector.  “¡Unos males siguen sin cesar a otros males!” –grita Hécuba- “¡Jamás conoceré un solo día sin lágrimas y sin gemidos!”.

Es la historia de una mujer vencida, vieja y esclava, que se enfrenta a reyes y a poderosos para cumplir su venganza.  La historia de una mujer que pone en evidencia a corruptos y a amigos de corruptos.  La historia de una mujer, de cualquier mujer, en cualquier guerra, que intenta proteger a sus hijos sin conseguirlo.   

¡Oh hermosas moradas!  -dice Hécuba- ¡Oh casas felices en otro tiempo! ¡Oh Príamo dichoso por tus hijos y que poseías innumerables y brillantes riquezas! ¡Y yo, la madre anciana! ¡En qué anulación hemos caído, privados de nuestro antiguo orgullo! ¿Nos complaceremos ahora, el uno por sus ricas moradas y el otro por su fama entre los ciudadanos? Nada vale todo eso, que queda reducido a sueños vanos y jactancias. Sólo es feliz aquel a quien no ocurre nada funesto cada día.

mujer en siria

Una mujer siria intenta proteger a su hija del ataque aéreo del ejército sirio, en Aleppo. (Fotografía tomada de de http://www.publico.es/453692/las-mujeres-un-arma-de-guerra)

Si quieres leer el texto íntegro de Hécuba…. pincha AQUÍ.

XINGÚ, de Edith Wharton

Xingú. Edith Wharton. Editorial Contraseña. 2012.

XinguPortadaXingú es una novela corta, entretenida y divertida, lo que no quiere decir ni mucho menos que sea simple ni intrascendente. La ilustradora Sara Morante ha realizado un trabajo excelente para la editorial Contraseña. En cierto modo, ya nos introduce en ese mundo femenino burgués y británico de principios de siglo XX desde los rostros de las mujeres que tan solemnes presiden la portada del libro. Por su parte, Eva Puyó nos presenta a la autora de La edad de la inocencia como una mujer que viven una época difícil, como suelen ser todas las transiciones. “Demasiado antigua para ser moderna y demasiado moderna para que la consideraran un clásico”.

Las protagonistas del relato han fundado un club de lectura, el Club del Almuerzo. Las señoras Ballinger, Plinth, Van Vluyck, Leveret, Glyde, son algunas de ellas y cada una representa muy bien su papel. Tanto es así, que su aparente hambre intelectual en realidad lleva mucho tiempo convertido en un ritual en el que todo está establecido de antemano, desde la organización de las sesiones hasta las intervenciones de los miembros del club. Un ritual que se considera a sí mismo la excelencia de la intelectualidad local, por lo que es difícil incorporarse a él desde fuera, a no ser que el “elemento” extraño se muestre digno de pertenecer a él. Pero como ocurre casi siempre que nos pierde la soberbia, basta algo sencillo y espontáneo para que todo el mecanismo del ritual se descuajaringue. Es lo que va a conseguir la señora Roby, con ocasión de la visita que hace al club la escritora Osric Dane para hablar  de su obra. 

          “¡Tonterías! – exclamó la señora Ballinger – Busque en la X. 

          La señorita Van Vluyck volvió sobre las páginas del libro, escudriñándolas e arriba abajo y hasta el final con sus ojos de miope. Luego, se quedó tan inmóvil como un perro de exposición.

          Y bien, ¿lo ha encontrado? – preguntó la señora Ballinger después de una larga espera.

          Sí, lo he encontrado – dijo la Van Vluyck con una voz muy rara…”

“Xingú”, un gracioso antídoto contra la prepotencia y la soberbia. Pero además, una palabra bonita, sonora, extraña y misteriosa, seductora como esperamos que sea esta lectura para ti.

DIARIO DE UN CUERPO, de Daniel Pennac

diario-de-un-cuerpo-ebook-9788439726272DIARIO DE UN CUERPO. Daniel Pennac. Ed Mondadori. 2012.

Pennac deja de momento la saga Malaussène para escribir un libro peculiar que parece apreciar el tacto de nuestras manos, el ángulo de la inclinación de nuestra cabeza o la intensidad de nuestra mirada. Al principio parece extraño porque es como si el libro nos leyera, pero enseguida nos acostumbramos a este tráfico de sensaciones. El autor se ha propuesto deleitarnos con una de esas lecturas en forma de diario que saben a vida. ¿Cómo seré de mayor? ¿A quién amaré? ¿A quién perderé en el camino? ¿Sabré envejecer? ¿Cuándo y cómo moriré? Son cuestiones que todos nos vamos formulando a lo largo de los años y que nadie puede vaticinar. En cambio, la literatura nos permite la posibilidad de leer sus respuestas en el diario de este protagonista del que, sin pretenderlo, se aprende tanto.

La perspectiva es cautivadora, un diario escrito desde el cuerpo, desde esas experiencias que se agarran a las entrañas, detienen o aceleran nuestro latido para ir tejiendo y zurciendo nuestra piel. Cifras y letras, años y palabras en la vida de un hombre que comienza a escribir su diario el día en que sintió terror por primera vez y lo termina con una despedida definitiva.

Es un libro que nos cuenta la vida de un protagonista con un nombre que en ningún momento leemos, sin que ello impida que el lector se reconozca en él. Más allá de las circunstancias, se trata del reconocimiento de una “carnalidad” compartida de la que surge todo lo que somos, expectativa, deseo, materia, sentimiento, también pensamiento.

Diario de un cuerpo no es una novela filosófica en sentido estricto pero nos habla de una Filosofía de la carne. Uno de los filósofos más sugerentes del s.XX, Maurice Merleau-Ponty, defendía que el cuerpo es nuestro anclaje en un mundo, nuestro medio de poseer un mundo. Revolucionaba, por fin, una tradición filosófica y cultural que predominó en occidente durante siglos y que Descartes sintetizaba en aquellas palabras de su Discurso del método en las que afirmaba que incluso podría pensarse a sí mismo sin un cuerpo. Pennac, como el filósofo M.M-Ponty, saben un secreto que nos desvelan en sus libros, gracias al cuerpo vivo, gracias al cuerpo pienso, porque mi cuerpo va escribiendo la narración de mi vida.

LA VIDA LEYENDO

Cada 23 de abril, el día del libro nos recuerda qué gratificante, qué consolador, qué divertido, qué esperanzador, qué reconfortante es que la vida pase teniendo siempre algún libro cerca.  Feliz día del libro.

LOS PECES NO CIERRAN LOS OJOS, de Erri de Luca

Imagen de Sergio Larrain (Magnum Photos) para la portada de la novela

Imagen de Sergio Larrain (Magnum Photos) para la portada de la novela

LOS PECES NO CIERRAN LOS OJOS
Autor: Erri de Luca
Editorial: Seix Barral. 
Marzo 2012
 

Sin duda, un descubrimiento.  Un libro absolutamente delicioso, conmovedor, diferente,  escrito de una manera especial.  Un hombre que roza ya la vejez recuerda el lejano verano de sus diez años, en un pueblecito pesquero cerca de Nápoles.  Un verano en el que descubrió qué era eso que los adultos llaman amor.  A través de los ojos del adulto vemos el niño que fue, y entre las líneas del niño se asoma el adulto que será.

Dicho así, no parece que sea nada nuevo: solo un libro más sobre el final de la infancia, el descubrimiento del amor, de los problemas del mundo adulto… Pero lo que hace especial e imprescindible esta novela es la manera como está escrita: la delicadeza con la que están elegidas las palabras una a una, la forma a veces tan sorprenderte de unirlas, que dan ganas de aprender italiano solo para padalearlas mejor;  la unión entre episodios (sin numerar, sin clasificar) que se ligan hasta formar un todo continuo donde resaltan pequeños detalles y donde el pasado luminoso del final de la infancia y el presente un tanto desengañado se unen sin solución de continuidad.

Si las primeras cincuenta o sesenta páginas surten el efecto del pegamento entre el libro y la mano (es imposible separarse de él y dejar de leerlo), el final te pega el libro directamente al corazón, y de ahí sí que ya no hay manera de soltarlo.

Quizá lo mejor sea no seguir elucubrando más sobre Los peces no cierran los ojos y empezar directamente a leerlo.  El que sigue es un fragmento de la página 15:

Conocía a los adultos, excepto un verbo que ellos exageraban en agigantar: amar.  Me fastidiaba su uso.  En aquel primer curso, el estudio de la gramática latina lo empleaba como ejemplo de la primera conjugación, con el infinitivo en -are.  Recitábamos tiempos y modos del amar latino.  Era una golosina obligatoria para mí, indiferente a las pastelerías.  Lo que más me irritaba era el imperativo: ama.

En el ápice del verbo los adultos se casaban, o bien se mataban.  Era responsabilidad del verbo amar el matrimonio de mis padres.  Junto a mi hermana, éramos un efecto, una de las extravagantes consecuencias de la conjugación.  A causa de aquel verbo se peleaban, permanecían callados en la mesa, se oía el ruido del masticar.

En los libros había un tráfico denso alrededor del verbo amar.

¿Se puede decir mejor?  Posiblemente no.

KÔT, de Rafael Ábalos

LIBRO RECOMENDADO POR… MANUEL LAGUNA (1º BACHILLERATO)

Portada KofTítulo: KÔT.  Autor: Rafael Ávalos Nuevo.  Editorial: Montena.  2007.  También está en bolsillo.

Buenas, venimos a recomendar un libro llamado Kôt.

Kôt es un libro de Rafael Ábalos publicado en 2007. El libro narra tres historias, en principio inconexas, en una única trama ambientada en la actual Nueva York:

– En la primera nos muestra los sufrimientos y experiencias de un anciano encerrado en una mazmorra medieval y que no consigue recordar nada apenas, y posteriormente las andanzas de su captor.

– En la segunda nos narra las aventuras de dos amigos miembros de la “Escuela Experimental de Jóvenes Astronautas” por internet y a los cuales les llega un misterioso enigma por correo.

– En la última de las tres historias acompañaremos al detective Aldous Fowler, al que le encargan un extraño caso de homicidio en el que ha sido asesinada una célebre neuróloga y la única muestra aparente de violencia es una marca grabada a fuego en su mano.

Se trata de un libro que combina varios géneros de literatura incluyendo misterio, ficción, aventuras y novela negra, además de un toque de reflexión que cuestiona algunos usos de la tecnología. Tiene un lenguaje fácil de entender aunque pueda liar un poco el hecho de que se intercalen capítulos de las tres historias y con bastante probabilidad atrapara al lector en los primeros capítulos, si se le da la oportunidad.

 

INTEMPERIE, de Jesús Carrasco

intemperieTítulo: Intemperie.  Autor: Jesús Carrasco.  Editorial: Seix Barral. 2013

 

Hace una semana que me terminé Intemperie y sus poderosísimas imágenes todavía me perturban: un niño acurrucado en una madriguera, inmóvil horas y horas; un cabrero con el cuerpo cubierto de latigazos; una colilla marrón en un cenicero, que descubre un futuro inmediato lleno de violencia. La sed, el hambre, el calor sofocante, la piel de la cara estragada por los rayos de sol, la suciedad, el sol inclemente, el miedo. Pero también la ternura, los sueños, el viejo casi abatido que se erige en el más justo y digno de los hombres (“Ángel de fuego que derriba los muros”).

Hay libros que gustan y otros que no, hay libros que interesan y otros que aburren, pero Intemperie es un libro rotundo que estremece, que deja sin aliento, que perturba, al menos a mí. Con un rigor y un estilo a mitad de camino entre la brutalidad y el lirismo teje una historia de una simplicidad tremenda: un niño, con un oscuro secreto que pronto intuirá el lector, huye de su padre y del aguacil a través del interminable campo seco y arrasado por la falta de lluvia y un calor inmisericorde, en un tiempo de amos y caciques; en su huida desesperada, a vida o muerte, conocerá al pastor. Ni el chico, ni el pastor de cabras, ni el aguacil que lo persigue y cuya alargada sombra llega a poner los pelos de punta, tienen nombre. Ni el lector lo conoce, ni parece que lo conozcan los personajes (“Le hubiera gustado saber el nombre del viejo”). Y es mejor así, porque al ser anónimos se convierten en cualquier niño, cualquier viejo, cualquier perseguidor, en cualquier lugar, en cualquier época. De esta manera, poco a poco, la historia acaba adquiriendo la textura de los sueños –o las pesadillas- y se convierte en esas historias atemporales donde los personajes, transformados en arquetipos, se mueven entre la bondad y la maldad.  Y precisamente es esa atemporalidad la que le otorga numerosas interpretaciones que, sin duda, te plantearás.

Es una historia contada con precisión, rigor y sobriedad, sin ahorrar detalles escabrosos, a veces; deteniendo el tiempo para permitir que el niño sueñe con montañas verdes y frescas, otras veces, o para que acaricie despacito la cabeza de un perro. Y muy a menudo con líneas que casi hipnotizan (“Recogido sobre sí mismo, para formar en el espacio un punto de reunión entre la humedad de la tierra y la de los ojos”).

La intemperie se convierte en la protagonista todopoderosa del libro, que acompaña y agrede al chico en su huida, que todo lo condiciona y a la que todo se supedita. “La intemperie le había empujado mucho más allá de lo que sabía y de lo que no sabía acerca de la vida”. Pero la intemperie, madre y madrastra, también le regala al chico, y  nos regala a todos, la esperanzadora imagen del final.

Si te interesa saber algo más de esta primera novela de Jesús Carrasco, aquí te dejamos este vídeo de La 2