FÉLIX ALBO: RISAS Y TERNURA

Después de la tarde de hoy, solo me queda agradecer que todavía existan personas con dones como el tuyo, Félix. Conforme has ido hilando “Faros”, hemos podido disfrutar de episodios desternillantes, pero también hemos sentido ternura hacia la niñez, el ingenio y la inexperiencia de sus protagonistas.

Creo que en ocasiones, la rutina del día a día nos conduce a no ver más allá de exámenes, trabajo, responsabilidades y dilemas varios, olvidándonos de aspectos tan vitales como sonreír.

Tus historias, mucho más allá de recrearse en nuestras mentes y hacernos reflexionar, tienen ese poder de arreglar un mal día a cualquiera. Porque reír hasta llorar, es una de las más gratificantes e inusuales oportunidades que nos plantea la vida y en tan solo hora y media tú nos has regalado muchas de ellas.

Sigo convencida de que lo tuyo es un verdadero don y no uno cualquiera, sino de los que deja huella.  De esos que se ven en contadas ocasiones pero nunca olvidas, de esos que entran por la sonrisa y se clavan en el corazón, de esos que consiguen que los problemas se olviden… Y ojalá volvamos a cruzarnos contigo y tus historias, esas que cuentas con tanta dedicación y recibimos cargadas de humor y “buenrollismo”. (NOELIA LAFUENTE)

Estas palabras se las dirige Noelia, de 1º de Bachillerato, a Félix Albo, que volvió a nuestro instituto el pasado jueves día 23.  Entre lluvia, risas y ternura nos contó Faros en un salón de actos abarrotado de familias, profesorado, alumnos, amigos y vecinos del barrio.  Algunos alumnos de 1º de Bachillerato han reflexionado sobre Félix y su manera de contar, sobre esta historia hilarante y estremecedora a la vez. Ya habéis leído a Noelia Lafuente.  Os dejamos con las palabras de  Jorge Molinero.

Faros es una aleación perfecta entre un humor inteligente, dirigido a un público adulto, y una realidad social que Félix nos hace ver en primera persona. No es una historia de humor, es una historia que utiliza el humor.  Desde mi punto de vista, Félix usa su talento en el oficio para guiarnos por una senda humorística, pero que poco a poco desemboca en un final que para nada es cómico. De alguna manera Félix intenta denunciar una realidad social a la vez que divierte al público.

Durante toda la actuación sentí una montaña rusa de emociones. Pasábamos de unas carcajadas descomunales a unos silencios reflexivos, de reírnos junto a nuestros compañeros a mirarnos a los ojos pensando ¿Esto ocurre realmente? ¿Podemos dejar que traten a un niño como si fuera un número? A veces, cuando miramos atrás vemos los mejores años de nuestras vidas.   ¿Pero qué ven estos niños?  Félix nos cuenta esta historia desde los ojos de un niño optimista que vive un montón de anécdotas divertidas. No obstante, si nos paramos a pensar, nos damos cuenta de que esos niños son héroes. Un grupo de chicos marginados a los que todo el mundo les ha fallado. No son menores, son niños que solo buscan su pedacito de futuro. Un futuro que algunos no quieren que tengan porque para ellos son un problema que quitarse del medio.  (JORGE MOLINERO)

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s